domingo, 29 de enero de 2017

Juventud

¿Qué les pasa a nuestros jóvenes?, no respetan a sus mayores, desobedecen a sus padres, ignoran las leyes y crean disturbios en las calles inflamadas con pensamientos salvajes. Su moralidad decae, ¿qué será de ellos?.

No veo esperanza para el futuro de nuestra gente, si dependen de la frívola juventud de hoy en día, pues ciertamente todos los jóvenes son salvajes más allá de las palabras… Cuando yo era joven, nos enseñaban a ser discretos y respetar a los mayores, pero los jóvenes actuales son excesivamente ofensivos e impacientes a las restricciones… porque esa juventud es insoportable, desenfrenada, simplemente horrible. 

Nuestra juventud gusta del lujo y es mal educada, no hace caso a las autoridades y no tiene el menor respeto por los de mayor edad. Nuestros hijos hoy son unos verdaderos tiranos, ellos, no se ponen de pie cuando una persona anciana entra. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y les faltan al respeto a sus maestros, son simplemente malos. 

Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus padres; el fin del mundo no puede estar muy lejos.

Esta juventud está malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son malhechores y ociosos, ellos jamás serán como los de antes. La juventud de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura. 

Todo esto que has leído, y que puede describir la situación actual que muchas personas piensan sobre los jóvenes de hoy en día, no es de mi puño y letra. Estos fragmentos de textos, cada uno, corresponde a un autor muy reconocido de hace muchísimos siglos atrás, como Platón (470 - 399 a. C.), Hesíodo (700 a .C.), Sócrates (470 - 399 a .C.), un sacerdote del 2000 a.C. y a un escrito en un vaso de arcilla descubierto en las ruinas de Babilonia más de 4.000 años de antigüedad.

Por tanto, estamos hablando de que la crítica a la juventud es tan antigua como el propio hombre, sin embargo, al leer estos textos, parece que sean actuales, que corresponden de manera inequívoca a estos tiempos que vivimos. La verdad, es que por mi parte, aunque puedan parecer que tienen toda la razón, yo creo que no es así, y si en parte lo es, no es culpa de la juventud, más bien es nuestra.

Los jóvenes y su maravillosa adolescencia, se caracteriza por ser una época desenfrenada, en donde todo es posible, el peligro parece no existir, al menos para ellos. Un tiempo de contradicciones, de descubrimiento interior, gran inventiva y crecimiento personal, podemos decir que es el momento en el que la persona se forma, al igual que se añade un metal incandescente dentro de un molde, que se enfría lentamente, hasta que toma cuerpo; luego no queda más que retirar la envoltura, para ver que se ha formado durante este tiempo.

¿Y qué vas a esperar cuando veas el resultado?, ¿un ser humano perfecto, educado, trabajador y con ilusión por la vida?, pues eso dependerá de lo que la sociedad y tú en particular le hayas ofrecido, mientras se enfriaba dentro de este molde. Piensa, ¿qué crees que puede salir si miras a tu alrededor, si miras dentro de ti como padre, madre, educador o como ciudadano?, ¿no pretenderás que de un manzano broten plátanos, verdad?.

Yo siempre estoy del lado de la juventud, pues ellos son el motor del mundo, tienen aún la capacidad, la fuerza y la creatividad para cambiar esta sociedad. Pero parece que a los adultos, les gusta mucho criticarlos, como en estos textos antiguos; ahora la famosa generación “nini”, ni estudia ni trabaja, un ejército de jóvenes que parecen tener una rebeldía destructiva y un egoísmo tal, que da miedo pensar, que ellos sean el futuro que controlará este planeta el día de mañana.

¿Por qué piensas que son así?, ¿acaso porque su naturaleza es malvada?, no como tú, que eres buen@, educad@ y siempre has hecho las cosas bien, entre otras, educar perfectamente a tus hijos. ¿A quién pretendes engañar?, por nuestra culpa y por dejarnos manipular por los políticos, los líderes religiosos y demás poderosos que tanto daño hacen, hemos llevado a nuestros jóvenes al borde del colapso. Fíjate bien, ¿realmente puedes achacarles algo?, los estamos envenenando cada día con una enseñanza casi inexistente, porque no tenemos tiempo de nada… ¿recuerdas?, sus verdaderos padres son los móviles, las tabletas, la televisión y el ordenador, todo conectado a internet; un mundo de información no clasificada, está en sus manos, sin saber cómo procesarla.

Una educación light, donde los padres agasajan al niño con todo tipo de comodidades y regalos, sin enseñarles la crítica, el autocontrol y el esfuerzo por conseguir las metas en la vida. Padres de foam que recubren a sus hijos de inseguridades, miedos y frustraciones personales, que no predican con el ejemplo, y les hacen ver que fumar o beber alcohol es bueno (pues lo hacen ellos), que se puede ir a más velocidad de la permitida en el coche, que insultar es normal, y que mirar por uno mismo es lo que hay que hacer ante todo.

Pobres jóvenes machacados, que se les dice en teoría como hay que comportase en el mundo y luego ven que eso no concuerda con la realidad, que observan como estudiando ya no se consigue un trabajo y es mejor entrar en el programa de televisión de Gran Hermano o vivir trapicheando, como ocurre con esta maldita idiosincrasia española. Experimentan la frustración de sus mayores y miran como en sus trabajos están explotados, que el futuro hace tiempo que se volvió negro y si eres de familia pobre, es casi imposible que llegues a ganar dinero de verdad.

Obligados a vivir tradiciones, muchas de ellas retrógradas y dañinas, sin darle la posibilidad de elegir en sus vidas… realmente nosotros no cuidamos a los niños… los torturamos hasta que se hacen mayores, hasta que están tan encarcelados como nosotros… ¿no te da pena?... reventar así a la juventud, a tus hijos…

Ellos pierden el norte, porque nosotros los hemos mareado, como hicieron con nosotros antes, ¿qué vamos a hacer?, repetir y repetir por los siglos de los siglos la misma estupidez…

Estamos a tiempo de revertir esta situación, hay que darle un papel importante a la juventud, guiarla, pero no obligarla a caminar por nuestros senderos llenos de mierda, corrupción y muerte. No dejemos que se manchen las manos de sangre, como las tenemos manchadas nosotros, démosles las herramientas de nuestra experiencia, para que ellos construyan un mundo diferente, mejor, distinto al que tenemos en nuestra cabeza los adultos, donde sean los jóvenes de ahora los que manden en nuestras vidas y no al revés… pasar el testigo generacional antes de que se perviertan con la sociedad que hemos creado, para que por fin nazca algo nuevo… ¡apártate, quítate de en medio de una vez y deja de molestar a la juventud!, que viene cargada de ilusiones y buenos proyectos… deja de obstaculizar el cambio con tu mente enferma, ¡échate a un lado y deja pasar página de una vez por todas!, no menosprecies a los jóvenes… solo ellos pueden hacer, lo que nosotros no pudimos.


miércoles, 25 de enero de 2017

Mi tierra

Hoy me gustaría hablaros del lugar donde vivo, Huelva, mi ciudad, que está al sur de España, con una población que apenas llega a los ciento cincuenta mil habitantes, con kilómetros de grandes de playas y arena fina, con una temperatura de las más cálidas de Europa y la que tiene más horas de luz en el año; junto a sus tres islas y su maravillosa sierra, la convierten en un paraíso digno de ver. No os preocupéis, no os voy a soltar un panfleto publicitario, no van por ahí los tiros.

Mi Onuba (así la llamaban los griegos), aun siendo pequeña, tiene una gran historia, desde los primeros colonizadores tartésicos, los fenicios, el imperio romano, los musulmanes y cristianos; Ella, ha visto pasar en sus largos siglos, a gran cantidad de razas, creencias y personajes importantes. Cuna del descubrimiento de América, ha sido testigo de cómo zarpaban las naves al mando de Cristóbal Colón, para llegar a las Indias más rápido, topándose sin quererlo con esa maravillosa tierra del nuevo mundo.

Lugar escogido por los aliados para engañar a la Alemania de Hitler, dejando un cadáver de un supuesto militar en una de sus playas, con documentos falsos sobre dónde iban a atacar y poder despistarlos, mientras ellos se reunían al norte del continente Europeo y así ganar terreno en Europa.

Tiene una gastronomía espectacular, destacando la gamba blanca, la chirla y el mejor jamón ibérico del mundo entre otros, también posee el primer equipo de futbol creado en España, El decano Real Club Recreativo de Huelva, grandes poetas, escritores; Doñana, que es una de las reservas naturales más importantes de Europa e incluso existe una estación de la NASA, donde se estudia el programa espacial de la futura colonización del planeta Marte, pues posee en el pueblo de Riotinto, una tierra minera, que es calcada a la superficie marciana… muchas cosas puedo contaros, una pequeña porción de tierra, que alberga una gran cantidad de historias, vivencias y recursos, que no todos pueden llegar a presumir de ello; pero no os preocupéis, como decía antes, no quiero que os aburráis con este post, pues ya sabéis que mi blog tiene otra utilidad distinta.

Prosigo, pero mi Huelva, también tiene su parte negativa, una ciudad relativamente fundada como tal desde hace “poco” tiempo, que presume de todo lo que tiene su provincia, ya que los onubenses siempre hablamos en general de todo el municipio, porque si le restas todos sus pueblos, con sus historias y riquezas, a Ella no le queda mucho para presumir como capital, y sobre todo, después del tsunami de 1755, un desastre natural, donde gran parte de la historia de nuestra urbe desapareció bajo las aguas.

Un núcleo urbano formado por la actividad pesquera y la industria química, donde la mayoría era gente de pueblo, que no apreciaban mucho esta pequeña localidad, tan solo trabajaban en ella, para escaparse luego, en los descansos a sus pueblos de origen. Y es que, hasta muy pocas generaciones atrás a la mía, ha sido cuando los nacidos en esta ciudad y residentes en ella, hemos intentado amarla y defenderla de verdad.

Un lugar difícil, pues aunque la mayoría de sus gentes son buenas y amables, característico del estupendo clima mediterráneo que disfrutamos, llama la atención también, por el pasotismo que la generalidad de los onubenses tienen ante todo, no luchan por su Huelva, fácil a la hora de quejarse en “petit comité”, luego les cuesta la misma vida salir a las calles para reclamar la cantidad de abusos y la mala gestión que sufrimos desde siempre. 

Con uno de los índices de muerte por cáncer más altos de España, debido a su potente industria química que está pegada a la ciudad; cierto que da un gran número de puestos de trabajo, pero que también, unido a las ya contaminadas aguas por culpa de siglos de minería, no pueden justificar la enorme contaminación que sufrimos aquí, tan solo porque no se les obliga a estas fábricas a cumplir con los protocolos de medio ambiente y a mejorar sus infraestructuras en este sentido. Siempre con la amenaza de cerrar, irse a los países del este y dejar a media ciudad (y pueblos) en paro.

Un precio demasiado alto, trabajar mientras el aire que respiras te va matando lentamente, con una balsa de residuos de fosfoyesos, tan grande como la propia ciudad y con una sorpresa en su interior, material radiactivo que fue introducido a traición, con permiso de las autoridades, y que sorprendentemente sigue allí, filtrándose por las grietas de las balsas, llegando a las marismas y afectando a todo el ecosistema y por supuesto a nuestra salud. Ningún alcalde ha tenido el coraje y la valentía de solucionar este gran problema, ¿por qué será?...

Hay una parte que se queja, y una mayoría de ella, lo único que quiere es construir en esa zona industrial, hoteles y casas, casas y más casas… en una ciudad donde hay un porcentaje muy alto de viviendas vacías y donde cerca del cincuenta por ciento de los jóvenes onubenses están en paro, teniendo que salir fuera para ganarse la vida. A parte de la industria, se vive del sector servicio, que deja muy poco dinero en los bolsillos de mis vecinos onubenses, no hay nada más; no se invierte, porque no interesa, los políticos de aquí ya tienen sus negocios montados.

Nunca se han preocupado, por crear nuevos tipos de comercios, no están estableciendo un futuro para la juventud, a pesar que hay grandes jóvenes emprendedores que buscan ayudas, para darle a esta ciudad algo más por lo que sentirnos orgullosos; es una lástima, que estos políticos de un bando y del otro, se preocupen solo por cobrar sus altos sueldos y subir a carguitos más altos, como pasa con algunos alcaldes en la provincia, el presidente de la Diputación de Huelva, y otros aprovechados más, que se reparten todo el pastel.

Hablo de esto sabiendo lo que digo, una urbe hostigada por sus políticos, tanto los de aquí, como por la Junta de Andalucía, que deja siempre la mayoría del dinero en su amada Sevilla (y no pienso que sea culpa de los sevillanos, ni siento odio hacia ellos, todo lo contrario, es una gran ciudad y muy hermosa), la contaminación, el paro, la creciente incultura, en una ciudad cada vez más pobre, por mucho que lo quieran negar.

¡Ay!, mi Huelva, ¡qué maltratada has estado siempre!, ¿hasta cuándo seguirás así?, ¿llegará el día en que tus gentes hartas de tanta mentira y robos, se levanten para arreglarte y echar a toda esta patulea, que te está llevando a la ruina?...

Una población a la que ciegan, con su carnaval, su semana santa, “su” romería del Rocío, “el arte del toreo” y su Recreativo de Huelva… como si eso significara ser onubense obligatoriamente, ¡pan y circo!, es lo que les dan, para que no piensen en todo lo que he dicho anteriormente.

Los onubenses, la mayoría con la mente aún muy cerrada, que no quieren cambiar, que no se mueven hasta que la desgracia llama a su puerta, que no se unen para ayudar a los demás. En donde salvar animales vagabundos o ayudar a los pobres, parece algo solo para gente que no está muy bien de la cabeza. Estamos a la cola de todo, y lo único que parece que quieren después del trabajo (quién lo tenga), es fiesta, fiesta y más fiestas, olvidándose de la cruda realidad…

Por supuesto que también hay gente que lucha contra todo esto, pero son muy pocos, en una sociedad demasiada metida en sus egoísmos y costumbres… el cambio en esta ciudad es muy difícil, todo está en contra… es por eso que te digo Huelva, ¡despierta!, no dejes que te pisoteen así, lucha y comprométete no solo con salvar a tu equipo de futbol, sino con los más necesitados, a asemejarte a las ciudades más avanzadas y evolucionadas en el pensamiento, en la ética y la educación.

Mi Onuba querida tienes un gran potencial, no lo sigas desperdiciando más… por favor.

Esta es mi tierra de contrastes, supongo que los que no son de aquí, quizás se sientan identificados también en algunas cosas, y me gustaría que comentarais algo sobre ello.



domingo, 22 de enero de 2017

Una realidad dentro de otra realidad

Eso es lo que vivimos cada día en nuestra vida, y a pesar de ello, parece que la mayoría de las personas no se dan cuenta, de todo esto. Dentro de nuestra realidad como seres vivientes y pensantes, nos hemos creado nosotros mismos, otra realidad o existencia alternativa, como si fuera una muñeca matrioska rusa, donde una figura más pequeña, se coloca dentro de la otra.

Así, en esta primera realidad de la que hablo, me refiero a todo lo que conocemos empíricamente y es inmutable a nuestros ojos, como es el universo, el planeta tierra, los continentes, la vida, las personas, etc., pero también en esta realidad hay una serie de cosas que no nos gustan, como el sufrimiento, la muerte, las injusticias, el dolor, etc. Y son por estas, las que por miedo y verdadero terror intentamos huir de ellas, el problema es que no podemos, porque somos seres finitos y la vida conlleva una serie de equilibrios antagónicos, si hay alegrías, también hay dolor, si existe la vida, igualmente está la muerte; siempre hay una parte opuesta a la otra.

Una existencia que nos enseña la grandiosidad de la vida, su bagaje y su deterioro hasta su desaparición, de la cual, vuelve a resurgir otras formas de vida, materia y energía, en un ciclo que es casi eterno, tal vez.

Nosotros constantemente nos queremos quedar solo con una parte, la que conlleva todas las alegrías y elementos que creemos positivos para nuestra vida, entonces… ¿qué hacemos con la otra?, porque también está ahí, presente, haciendo su cometido… Pues al hombre, no se le ha ocurrido otra cosa, que inventar otra realidad más complicada, para olvidarnos de la primera.

En esta segunda, que está dentro de la que hablaba antes, se encuentra la sociedad que hemos conformado, con una serie de normas, derechos, relaciones, prohibiciones, conductas, obligaciones, deseos y tareas, que a pesar de tener para nosotros cierta lógica y un manifiesto orden; no deja de ser, un burdo intento de distraer nuestra atención sobre la primera realidad que pesa sobre nosotros, sencillamente… que algún día, quizás mañana, nos vamos a morir.

A partir de aquí, el ser humano se disparata y entran en juego una gran cantidad de creaciones hechas por el propio hombre para este fin; empezamos a complicarnos la vida, con la política, la religión, los hobbies desmesurados, la búsqueda de la ansiada felicidad, las peleas, conflictos y guerras… todo, todo, todo por ser unos cobardes, incapaces de aceptar la realidad primordial. 

Por tanto, dentro de esta segunda realidad, empezamos a crear otras tantas, como por ejemplo puede ser la televisión, un mundo falso, bonito e ideal, tras el mundo innegable que nos rodea, y así, vamos metiendo muñecas rusas, unas dentro de otras, hasta el punto, que llegamos a perder de vista toda opción de ver la vida, la noción de la verdad se pierde y nos quedamos solos y aislados con nuestro egoísmo, en donde, el yo, yo y yo, es lo único importante.

Lo más penoso de todo esto, no es ya el engaño en el que vivimos, sino la cantidad de sufrimiento que creamos con este comportamiento. Hay millones de personas que sufren nuestros abusos en esta sociedad tan excesiva, explotamos al tercer mundo, que está más adentro, en esta muñeca matrioska, allí olvidados por completo; no sentimos ni el más mero remordimiento de la catástrofe humanitaria y medioambiental que hemos provocado y seguimos haciéndolo… Una verdadera demencia senil, lleva ya muchos años machacando a esta sociedad, donde el otro no es nadie y la mayoría de los valores se han perdido, con el único afán de tener y tener, mientras nos olvidamos por completo del resto de la humanidad.

Por todo esto, es necesario abrir esta muñeca y sacar las sucesivas figuras que hemos encerrado, unas de dentro de otras. Airear el ambiente en el que estaban confinadas y desconectarnos como si fuera la película Matrix, de este submundo donde todo es una invención del propio hombre y por el que sufrimos en demasía, tantas barbaridades e histerias colectivas. Romper con estas realidades, para volver a la primera, a la única que tenemos en verdad, en donde toda vida es igual, es esencialmente importante; a mirar hacia arriba, como siempre digo, y ver el cielo estrellado, para darte cuenta donde realmente vivimos y dónde estamos. Salir de las ciudades y descalzarnos, para volver a sentir la frescura de la hierba en nuestros pies o sentarnos en la orilla del mar y hundirlos en la arena, volviendo a conectar con la naturaleza, con nuestro origen, que es el que nos responderá a todas nuestras dudas y preguntas.

Vivir en estas realidades inventadas, no nos está haciendo ningún bien y aunque el hombre lleva quejándose siglos, precisamente por todo esto que montamos como sociedad, hemos llegado a tal punto de conocimiento e información, que unido a una tecnología que crece por días, estamos obligados a cambiar de una vez para siempre o desaparecer; por culpa de nuestra imaginación agitada por el miedo a la muerte, en esta época que nos ha tocado vivir, está a punto de colapsar el planeta, y esto, sí que es nuevo en nuestra historia. Como también lo es, el número tan elevado de personas que hay actualmente, unos 7.400 millones de habitantes, que viven una vida cada vez más frenética y destructiva, con una pobreza cada vez mayor.

Es por eso, que el hombre del siglo veintiuno se enfrenta a un reto nuevo, ya que esta realidad de realidades que han ido evolucionando a lo largo del tiempo y las sociedades, ha dejado de valer, pues o el hombre cambia, o el colapso mundial acabará con él, como mencionaba.

Aún no es tarde, vamos mal y retrasados, pero es hora de que la humanidad se conciencie del sueño en el que está viviendo, una siesta egoísta y malvada por nuestra parte, de la que debemos dejar de dormitar; algunos ya lo están haciendo para ver la cruda realidad, aunque son muy pocos todavía.

Este cambio comienza con un despertar individual, uno a uno, tendremos que despabilarnos para llegar a otra forma de vivir… una evolución que sigue latente, esperando a que el ser humano llegue a ser adulto del todo… venga… despierta a la realidad… ¡bienvenido!, aún te queda mucho por hacer…


miércoles, 18 de enero de 2017

Hasta que no te toca

Cuántas veces has escuchado la frase “… no me di cuenta de este problema hasta que no me tocó vivirlo y sufrirlo, desde entonces me ha hecho valorar ciertas cosas que antes no apreciaba…”, o “… es que no es lo mismo verlo de fuera, a cuando te toca a ti…”, yo por lo menos bastantes veces.

El ser humano es así de cortito, por desgracia, aun sabiendo la realidad de la vida e incluso viéndola de cerca todos los días, sigue con esa venda que no quiere quitarse de los ojos, por miedo, por puro egoísmo y pasotismo.

Por ejemplo, tú sabes que fumar provoca cáncer, hay muchísima información al respecto, los casos son numerosos y más que claros, sin embargo, sigues fumando con alegría, - de algo hay que morir - dices, ¿verdad?; y así continuas, hasta que llega la fatalidad, entonces al darte la noticia, la cara se te pone blanca, como si de verdad te cogiera por sorpresa y dejas rápido de fumar, intentando revertir toda la estupidez de años atrás. Lo he visto más de una vez, y terminan diciendo - ojalá no lo hubiera hecho, pensé que no me iba a tocar a mí… -, ¡pero qué necio eres!, mira que lo sabías, ahora solo te queda sufrir las consecuencias a ti y a tus familiares.

Muchos que desprecian a los pobres y a las personas que viven en la calle, juzgando sus vidas sin conocerlas, poniéndoles caras de asco y sentenciándolas a una existencia sin salida. Pero mira por donde, resulta que la vida empieza a dar vueltas, y te toca a ti, pierdes el trabajo… la casa… los hijos no te hablan… y acabas en la calle entre caras del mismo desprecio, con la que tú lo hacías. - ¿Pero cómo he llegado a esto?, pero si soy buena persona… -, quizás iguales que aquellos a los que tú condenabas. 

También en situaciones de enfermedad, como las denominadas raras, que escuchas por la tele y no le echas mucha cuenta, hasta que un día la casualidad te visita, te la diagnostican o te nace un hijo con una de ellas… entonces ahora si te interesas, empiezas a quejarte de que ninguna institución investigue para descubrir una cura… ahora sí, ¿no?, porque te ha tocado, tu visión de ese problema ha cambiado tu forma de pensar y empiezas a buscar soluciones.

O por ejemplo, lo mal que hablas de los “maricones”, hasta que una hija o un hijo tuyo te dice que es gay o lesbiana, ¡aaah!, todo es diferente ahora ¿verdad?, porque te toca lo que más quieres. Ahora tu hijo ya no es un “maricón”, ahora es homosexual. A partir de este momento, empiezas a comprender este tema, quizás llegas a la conclusión de que es algo normal y ya cierras la boquita desde entonces, ¿cierto?, ¿o ni siquiera llegas ni a eso?.

Esto son cuatro ejemplos, de los infinitos casos que se dan en nuestra sociedad a diario, y que muestran cómo la mayoría de las personas, solo se preocupan de lo que les ocurre. La realidad más alejada, de la que nunca te has preocupado, resulta que es en estos momentos, tu compañera más cercana.

Y entre egoísmos e intransigencias de todo tipo, nos movemos por este mundo, con una consecuencia directa, el sufrimiento de millones de personas y todo tipo de seres vivos. Personas que no han tenido la suerte de nacer en una familia que los cuidara, que han venido al mundo en un lugar de represión y guerras, personas enfermas sin poder tener asistencia sanitaria, perseguidos por su religión, sin la posibilidad de un trabajo o de una casa, sin ningún amigo, sin nada que llevarse a la boca, o discriminados por pensar o ser sencillamente “diferentes”…

Por eso es muy importante que siempre tengas presente todo esto que te digo, para que empieces a interesarte por la vida de los demás, por sus alegrías y sus sufrimientos, ya que entre otras cosas, pueden ser los tuyos el día de mañana. Si todos pusiéramos un poco de nuestra parte, si las personas fueran más empáticas con todos, familiares y desconocidos, casi la totalidad de los problemas que hay actualmente desaparecerían, o por lo menos, no llegarían a los extremos que tenemos hoy.

No esperes hasta que te toque, anticípate, y ayuda al que le ha tocado, para cambiar su vida y hacer un mundo más justo y equilibrado, para que en un futuro no te toque a ti, y si lo hace, alguien te ayude inmediatamente.

¿Qué te crees que es la vida?, no pienses que algo no puede pasarte a ti, no te sientas superior a los demás, debes comprender que no eres nada, eres algo insignificante, una hormiga que el destino puede pisotear en cualquier momento, en un segundo tu vida puede cambiar para siempre. Pero también, entiende que a su vez, eres único en tu especie y por eso eres necesario, todos somos importantes. En este contexto si merece la pena vivir, en donde todos cuidamos de todo, esa es nuestra gran misión en esta vida, y la segunda, no menos importante, es cuidar nuestro planeta, pues te aseguro que es el bien más preciado que tienes, como proteger a sus seres vivos, respetar y defenderlos ante todo.

Como siempre digo esta generalidad comienza, en tu individualidad, lo que significa que comprendido esto, puedes empezar tú a cambiar el mundo que te rodea con pequeños actos, que con el tiempo se harán más grandes… esto es así y lo tengo comprobado.

Tan solo hay que echarle ganas, salir de la comodidad y revelarse ante lo que haga falta, con tal de equilibrar y defender al más débil, de una manera ética y responsable. No tengas miedo, denuncia y exige un cambio para las barbaridades que se cometen, que no se salgan con la suya.

Ya sabes, no te busques problemas añadidos, no seas un pasota con la sociedad donde te ha tocado vivir, actúa y llama a otros a unirse a ti, adelántate a los sufrimientos, a los tuyos y a los de los demás… no sea que cuando te vuelvas de espaldas por haber sido un egoísta, te encuentres ahora que te persigue a ti también, la desgracia del vecino… mira que cerca está… ahora te tocó a ti… 


domingo, 15 de enero de 2017

El candil

Había un filósofo llamado Diógenes de Sinope (412 a.C.) que vivió como un vagabundo en Atenas, convirtió su extremada pobreza en una virtud, vivía en la calle, dentro de una tinaja, siempre reduciendo al mínimo sus deseos y necesidades. Valoraba el comportamiento y la forma de vida de los perros, y era una persona que siempre decía lo que pensaba, aunque no estuviera bien visto.

Hay dos anécdotas impresionantes que son dignas de contar y que pueden ayudarnos mucho a reflexionar sobre nuestra vida.

La primera ocurrió así:

Se dice que una mañana, mientras Diógenes se hallaba absorto en sus pensamientos y tomando el sol fuera del gimnasio que estaba a las afueras de Corinto, había mucho ajetreo, porque se decía que el rey había llegado (este rey es el gran Alejandro Magno). 

Tal era la fama que tenía Diógenes, que estaba interesado el propio Alejandro en conocer al famoso filósofo, y antes de que pueda saber Diógenes, qué es lo que ha pasado, se ve rodeado por un montón de ciudadanos de Corinto, y se produce el encuentro.

Llega Alejandro acompañado de su escolta y de muchos hombres más, el rey se pone frente a él y dice, - soy Alejandro Magno -.

A lo que responde Diógenes, - y yo Diógenes el perro -, (pues todos se metían con él).

Hay murmullos de asombro ante la sorprendente respuesta del sabio, pues nadie se atreve a hablarle así al rey, Alejandro pregunta, - ¿por qué te llaman Diógenes el perro? -.

Responde Diógenes, - porque alabo a los que me dan, ladro a los que no me dan y a los malos les muerdo -.

De nuevo más murmullos, ¡cómo es osado este Diógenes al atreverse a hablarle así al rey!, pero Alejandro no se deja inmutar por esas respuestas y le dice, - pídeme lo que quieras -.

Tranquílamente Diógenes le contesta, - quítate de donde estás, que me tapas el sol -.

Por lo que se hace una exclamación generalizada de todos los presentes, ante una petición tan pobre, a un hombre que todo lo podía dar, Alejandro sorprendido realmente le pregunta. - ¿no me temes? -.

A lo que Diógenes le contesta con gran aplomo con otra pregunta,- gran Alejandro, ¿te consideras un buen o un mal hombre? -.

El rey le responde, - Me considero un buen hombre -.

Y Diógenes le dice, - Entonces... ¿por qué habría de temerte? -.

Siendo esta, una respuesta muy sincera de nuestro filósofo, toda la gente está decididamente escandalizada; entonces Alejandro pide silencio y dice - silencio... sabéis lo que les digo a todos ustedes, que si no fuera Alejandro, me gustaría ser Diógenes -.

¡Es simplemente genial!; la otra anécdota es más corta y dice así:

En una ocasión dejaron en su tinaja un pequeño candil, él pensó que no lo necesitaba, pues aunque en las noches y cuando hace frío se pasaba bastante mal, él no requería estar despierto iluminándose con el mismo. 

Diógenes, pasó mucho tiempo pensando qué haría con él, por lo que durmió esa noche, y al amanecer despertó reflexionando qué hacer con el candil. Apareció en pleno día por las calles de Atenas, con el candil de aceite en la mano, diciendo, - busco un hombre, busco un hombre honrado que ni con el candil encendido puedo encontrarlo -. 

La gente lo seguía y él continuaba vociferando lo mismo, sin encontrarlo aun a plena luz del día y con el candil encendido. Diógenes iba apartando a los hombres que se cruzaban en su camino, diciendo que solo tropezaba con escombros, pretendía encontrar al menos un hombre honesto sobre la faz de la tierra.

Estos dos relatos de la vida de este hombre, tienen una riqueza enorme, pues si eres consciente de lo que pasa en esta sociedad y estás en contra de tantas injusticias, estás llamado a ser como este pobre “loco”, que poseía una gran sabiduría.

Sin poder compararme con él, pues yo no soy nadie, siento que soy parecido a este filósofo, pues como le decía al rey, agradezco a los que ayudan, me quejo frente a los egoístas e hipócritas y lucho hasta la muerte, contra la gente malvada; así lo reflejo en el blog cada semana y en mi vida particular, diariamente. Es verdad, que cuando vas por ahí diciendo las verdades a la gente, todos se asombran, unos lo agradecen, pero la mayoría se escandalizan, porque viven sumidos en el mundo de la mentira y los falsos cumplidos; por eso, al final te miran como a un bicho raro y quieren expulsarte de su lado, inventando incluso una serie de mentiras, con tal de acallar tu voz. Pero si nunca has cedido a sus chantajes y corruptelas, jamás podrán silenciar la voz de la justicia y de los necesitados, pues para ellos eres como un candil que ilumina la habitación, colgado del techo, y les recuerda la cantidad de atrocidades que han cometido en esta vida. Nunca nadie podrá esconder del todo la verdad, pues la luz siempre vence a la oscuridad, es pura física, donde aparece la luz, desaparece las tinieblas.

A esto estamos todos destinados, a ser esta lámpara de aceite que ilumine los sitios oscuros, donde la mayoría de esta sociedad esconde sus pasotismos y malas obras, para denunciarlas y poder provocar el cambio a mejor.

Al igual que en el segundo relato, Diógenes buscaba a plena luz del día, con un candil encendido un solo hombre que fuera justo. Fijaos el significado tan profundo de este hecho, es como si tu fueras por la calle de día, con una linterna encendida en pleno agosto, parece que no tiene sentido; pero no es así, pues este hombre, el día lo veía como la noche, ya que aunque luciera el sol, la oscuridad reinaba en todos los corazones de aquella sociedad, por eso, usaba el candil, para encontrar lo que no era capaz de ver a simple vista.

La verdad es que no dista nada, de esta época en la que vivimos, pues mis publicaciones siempre han girado en torno a esto, una realidad que grita, tapada por un oscuro manto que domina esta sociedad. Por eso, como decía en el post que hablaba de los millonarios, busco un hombre, justo y que tenga bastante dinero para empezar a cambiar el mundo, pues el dinero lo facilita todo y también puede usarse para hacer cosas muy buenas. ¿No hay ni un solo millonario, que vea esta realidad y quiera dedicar su vida a mejorar la tierra?, seguro que mucha gente lo seguiría, miles de millonarios, ¿y ni siquiera uno quiere cambiar la vida en este planeta para bien?... es una desgracia.

Y tú, ¿te consideras un persona cabal?, ¿eres de los que iluminan en esta vida, con obras concretas?, ¿o de los cobardes, que viven entre las sombras, huyendo de este candil?.

Los hombres son como los astros, que unos dan luz de sí y otros brillan con la que reciben; ese tiene que ser nuestro deber, prender la llama de la honestidad, enseñad con obras lo que se puede llegar a hacer. 

Por eso comienza a caminar en este sendero, donde tus pensamientos de amor y justicia, se hagan realidad en cada ser vivo que te encuentres en tu vida.

Practica todo esto y tu existencia será una luz tan fuerte, que todos querrán beber de ella, para encender más lámparas y por fin todo sea diferente… todo esto que digo está en ti, a tu alcance, ¡ánimo!.

miércoles, 11 de enero de 2017

Lo siento mucho

Realmente lo siento mucho, demasiado… pues como todos, yo también tengo mis sufrimientos y mis problemas en la vida, pero he de reconocer que disfruto de una existencia privilegiada.

Poseo un buen trabajo que me da un sueldo para vivir bien, incluso de vez en cuando puedo darme algún capricho si se me antoja, tengo una casa, coche, familia, mascotas y hasta el día de hoy buena salud… la verdad, es que no tengo mucho de qué preocuparme; podría vivir muy tranquilo, despreocupado y pasando de todo, sin mirar el sufrimiento de los demás, pues he de admitir, que yo he sido uno de los pocos afortunados que ha pasado por encima de la crisis, y ni siquiera me he enterado.

Por tanto, con esta vida “acomodada” que llevo, no tengo más que sentarme a ver el paso de los días, solamente para observar el transito del dolor y la necesidad a mi izquierda y a mi derecha, sin que llegue a tocarme, tengo de todo, no me falta de nada, sin embargo… digo, lo siento mucho, ¿por qué?, te preguntarás.

No es que me sienta culpable por todo lo bueno y/o lo malo que me ha tocado en suerte, ni nada de eso. Desde joven yo he estado muy implicado en muchos voluntariados de todo tipo, he viajado, he visto otras culturas, he dormido al raso en el suelo y también en hoteles rascacielos de cinco estrellas. He podido admirar la diversidad que hay en el mundo, he visto risas de los sietes continentes, pero también he observado el sufrimiento que existe.

Y como decía antes, aunque podría llevar una vida en donde solo existo yo y poco más, siento la necesidad que hay en mi alrededor, siento físicamente el dolor de este mundo. No sé si es un don, o es una invención, quizás sea más sensible y tenga demasiada empatía, puede que la meditación me haya hecho más receptivo a estas sensaciones o a lo mejor la cabeza no me funciona muy bien, no lo sé. Pero si puedo decirte, que soy consciente de que muchas personas vagabundas, muchos animales abandonados, ahora mismo están ahí fuera de casa, y siento su temblor por frío, noto como crece la fiebre en sus cuerpos enfermos y la agonía de la desolación.

No sé si me explico bien, ni sé si a alguien más le pasa también, al igual que hay personas sensibles con el dibujo, las matemáticas, la memoria, la música o la realización de movimientos imposibles con sus cuerpos, existe como la capacidad de sentir algo parecido a lo que les ocurre a los demás, de ahí la urgencia y la impotencia que siento, de no poder ayudar más; tan solo lo poco que puedo aportar cada día…

Mientras hay una mayoría de gente insensible, otros sentimos mucho el dolor ajeno, pues al igual que no me gusta sufrir a mí, tampoco se lo deseo a los demás. Donde muchos gastan un dinero en cosas totalmente superfluas, yo veo una oportunidad de salvar a seres vivos, pues por desgracia, como ya he dicho otras veces, para ayudar con eficacia es necesario recaudar dinero.

Me duele ver como esta sociedad, gasta sus monedas en tonterías, mientras que si se usara para arreglar la vida de tantos seres vivos, todos gozaríamos de la oportunidad de vivir una vida más plena, con las necesidades básicas cubiertas.

Y pasan los días, y escucho el quejido de las personas, el lamento por no hacer las cosas bien adrede, las siento en mi ser, en mi cuerpo, y te aseguro que llega a padecerse de forma real, más allá de la imaginación, como si tuviera la maldición de somatizar, el sufrimiento del otro. Algo que hay que llegar a controlar, porque lo que en principio podría parecer un don, se vuelve una condenación, pues nadie puede aguantar tanto dolor en su propio cuerpo. 

Tener esa capacidad psíquica, por llamarlo de alguna manera, te enseña donde y cuando se manifiesta el sufrimiento, e incluso te muestra las posibilidades para arreglar muchos problemas, pero para esto hace falta muchas cosas que no tengo, aparte de dinero y entonces como decía, la pena se multiplica por dos, uno por saber y otra por no poder hacer nada... o muy poco.

Ojalá tuviera una sola oportunidad de arreglar el mundo, de acabar con la maldad; si me dieran a elegir entre dar mi vida para cambiar la justicia de este mundo o que todo siguiera igual, no dudaría en entregarla, pues sin duda, sería la única forma de acabar con este dolor, con esta sensación agónica, que no parece concordar con los hombres de esta época. Una empatía quizás demasiado evolucionada, muy profunda y dolorosa, algo que no abunda ya en este planeta.

A lo mejor este tipo de habilidad, es la evolución a un mundo mejor, donde todos sintamos al otro como a nosotros mismos, ayudándonos de una manera eficaz, desinteresadamente. Pero si no va acompañado de las herramientas necesarias, solo se convierte en un tormento estúpido, es como encadenar a un hambriento y colocar fuera de su alcance manjares exquisitos que nunca podrá probar, mientras nota como la inanición lo va matando lentamente.

Es una desgracia, me repito una y otra vez, lo siento mucho, lo siento mucho… el dolor es muy intenso, es la sensación de vivir el día de la marmota, siempre igual, los mismos sufrimientos, los mismos egoísmos y ninguna solución.

domingo, 8 de enero de 2017

Escuchando...

Vaya de camino al trabajo, pase por un bar, o entre en una tienda, las conversaciones siempre son las mismas… que si el futbol, con el Real Madrid y el Barcelona, eso no puede faltar, ¡es vital, importantísimo para el mundo!, ¿sabes?; que si la política, todos son expertos arreglando el país, diciendo que no van a votar a los mismo ladrones, y que luego vuelven a elegir, ¡alucinante!; que si los cotilleos y la telebasura, que tanto daño hace y que en este país se la tragan como cerdos, ¡pero luego, nadie ve nada de esto!... las desgracias del telediario y ya está, pocos temas más.

Conversaciones totalmente superficiales, algunos entrando en discusiones como si les fuese la vida en ello… yo no dejo de asombrarme en el país que vivo, mire a donde mire, mentes estúpidas, ignorantes y cobardes, pues se amedrentan ante la realidad, o quizás, les guste acomodarse en la mierda… ya no sé qué pensar.

Tantas y tantas personas que viven vidas vacías, miras dentro y no encuentras algún punto de valor, de ética, de ilusión por cambiar. Actúan simplemente como depredadores y virus, que sin preguntarse nada, van tomando del entorno de la sociedad todo lo que pueden, sin llegar a interrogarse sobre lo que hacen bien o mal en sus vidas, o al menos, lo que podrían mejorar.

No solo escucho, también pregunto y hablo con estas personas, para conocerlas un poco más; me quedo asombrado, de la simplicidad de sus mentes, que no quieren evolucionar, verdaderos borregos que solo quieren ir por los caminos marcados y que como en tiempos romanos, quedan satisfechos con el pan y circo, que les conceden grácilmente las administraciones públicas.

¿Qué esto pudiera ocurrir antes?, ¿pero ahora?, con toda información disponible que hay, de todo tipo, con toda la tecnología existente, y únicamente la usan para descargarse películas, música, mirar el Facebook, el Whatsapp y jugar a jueguecitos con el móvil, usando un dedo… es patético y una lástima desperdiciar así el potencial de uno mismo.

Son personas que no se preguntan el porqué de las cosas, se preocupan solamente por trabajar, hacer las obligaciones que no tengan más remedio y luego, lo demás es intentar disfrutar todo lo que puedan de manera exagerada, aunque quizás sea perjudicial para sus vidas, como fumar, beber alcohol, despilfarrar, no cambiar, comer y beber sin medida, desperdiciar, exigir sin sentido, molestar a los demás, creerse superiores y no respetar opiniones, etc.

No les hables de que el mundo podría ser de otra manera, pues las respuestas que escucharás serán más simples que una conversación del correcaminos… La mayoría de la gente no se preguntan, qué pueden hacer ellos para mejorar, es más, eso de ayudar a los demás, a los más necesitados no lo contemplan. No se les viene a la cabeza, cuando salen por la mañana temprano con mucho frío, pensar en las personas y animales que están en la calle casi muertos, por pasar noches y noches heladas; ell@s solo discurren sobre lo poco que ganan, lo tirano que es su jefe... y ¡ahí si me tocara la lotería!, me largaría de aquí y ya no me vería el pelo ni dios. 

Individuos parásitos, que tienen la mente comida por las costumbres, las culturas más dañinas y antiguas, en donde el cambio es imposible, con sus frases – las cosas son como son -, - siempre hay que respetar la tradición -, - mejor lo malo conocido, que lo bueno por conocer -. ¡Qué pena de mentes!, totalmente arraigadas en una educación rancia del pasado, que no admite mejoras y que se ponen agresivos, cuando atisban que les quieren enseñar alternativas mejores.

Más grave aún, es cuando escucho a niños con el mismo tipo de expresiones, que no son suyas y no saben lo que dicen, solo copian a sus padres; ¡angelitos!, tan pequeños, y ya están condenados a vivir una vida de esclavitud, a producir como máquinas, sin pensar, para los señores ricos que dominan el mundo…

A veces me dan ganas de ponerme unos tapones para no seguir escuchando tantas barbaridades, creo que de tanto hacer oídos sordos a tanta estupidez, tengo la capacidad de cerrar la oreja como si fuera un músculo; pues por mucho que uno pueda decir o hacer dando ejemplo, esta masa deforme de personas, lo revienta todo, e incluso en nombre de la democracia no te deja ni siquiera, dar tu opinión.

Ahora os invito a todos a que escuchéis y pongáis atención a vuestro alrededor, veréis como cuando os calléis, empezaréis a oír la voz de los demás, de esta sociedad, de este mundo. Quizás tengan suerte, y puedan empezar a tener una pequeña apertura de mente. A lo mejor se dan cuenta de lo equivocados que estaban, y que no solo están sordos, sino también ciegos para ver la realidad, mudos para proclamar nuevas soluciones y paralíticos para llevarlas a cabo.

¿De verdad, no te das cuenta de la mierda de vida que llevas?, ¿no eres consciente que vales mucho más, de lo que has hecho en estos últimos años en tu patética vida?. ¿No sientes la necesidad de gritar fuerte e iniciar los cambios que tanto anhelas, esos que sabes que son justos y necesarios en este mundo?...

¿Cuándo entenderás la responsabilidad de la vida y así poder cambiar tu realidad?... o simplemente te da igual todo esto y seguirás colaborando en la degradación de la sociedad… quizás tenga que tocarte a ti también el sufrimiento de cerca… la verdad, es que cabecitas así, nunca las entenderé…

Para este tipo de personas, con esta actitud frente a la vida, no les queda más remedio que pisar el infierno para empezar a darse cuenta de su mente dañina y el mal que producen en esta comunidad que formamos todos… pero si ellos no quieren... poco se puede hacer.

Tú mejor, aléjate de ellos… sé diferente, no entres en su juego, te querrán hacer sentir como un bicho raro. Pero no te preocupes, no son más que gente ignorante que está destinada a desaparecer con el tiempo, pues con su estupidez están cavando su propia tumba, ya que no se puede vivir de ella muchos años, sin pagar las consecuencias. 

martes, 3 de enero de 2017

Ya a la venta mi primer libro

Adelanto un día mi publicación, para deciros que ya está en el mercado mi primer libro que os presento con gran alegría, espero que os guste, se llama:

Pasar Página. Reflexiones para cambiar tu mundo. 

Si quieres, puedes comprar tu libro en papel o en ebook, para ello puedes adquirirlo cliqueando a través de estos enlaces:



También puedes adquirirlo directamente enviando un correo al autor: 

ja_ca_ro@hotmail.com (Se envía libro por correo y ebook por mail fácilmente).

Precio libro papel 14 €
Precio libro digital  2 €




domingo, 1 de enero de 2017

Un año entero

Primer día del año, parece como si tuviera una esencia especial, un olor distinto, al igual que cuando compramos una camisa o un coche nuevo, parece incitarte a darle un enfoque fresco a tu vida, por unos momentos es como si volvieras a nacer… aunque la realidad, es que solo ha pasado un día más en tu existencia y sigues siendo el mismo, con problemas idénticos a los de ayer; los seres humanos necesitamos dividir el tiempo, y hacerlo cíclico, adaptándolo a la cronología del universo. Es la única manera que tenemos para realizar nuestra vida rutinaria y organizarnos dentro de una sociedad tan complicada y frenética.

Pues, vamos a aprovechar la forma de medir del hombre para reflexionar… muchos días tiene el año, para saberlos aprovechar, has vivido un año de risas, de llantos, de duro trabajo, de ilusiones, de pocos descansos, un año de salud y también de enfermedad, de grandes alegrías y tremendas desgracias…

Lo único que queda del año pasado, ha sido como siempre, las consecuencias de nuestros actos y decisiones que hemos tomado, cada día que ha pasado. Esos frutos, se han ido acumulando en cada minuto vivido, si fueron convenientes o no, solo ha sido cosa tuya; antes de mirar hacia adelante, te aconsejo que mires hacia atrás, porque hay consecuencias, que han cambiado el curso de la historia, de la tuya y la de todos los demás.

¿Cuál es el resultado después de este año vivido?, ¿qué has hecho con tu vida?, ¿en qué has participado para mejorar el mundo, para hacer más habitable nuestra bendita tierra?... me parece a mí, que poco ¿verdad?, - es que nunca tengo tiempo de nada, ¡ya me gustaría a mí! -, bla, bla, bla… excusas y más excusas. Mira a tu alrededor, asómate a la ventana, escucha la tele, lee en internet, ¿qué ha pasado?, ¿hay algo que ha mejorado?, no, ¿cierto?.

Yo no quiero echarte la bronca, ni darte un sermón, tampoco voy a recordarte querido lector, tantas cosas que ya te he comentado en el blog, con las que tú estás de acuerdo también. Solo quiero que entiendas una cosa, nuestras acciones, todas las decisiones que hemos tomado durante este último año, que van desde nuestros propios deberes, cuidado de los demás, hasta tu voto en las últimas elecciones, han provocado una serie de desenlaces, que han podido salvar la vida de personas o animales, o bien han seguido apilándose en una fosa sin nombre, miles de vidas inocentes que ya no están… Tú en cambio, has tenido suerte y aun estás aquí.

Sabiendo entonces, que llevamos una carga a nuestras espaldas, por todas las cosas que no hemos hecho bien o hemos permitido por nuestro egoísmo, miedo y cobardía; sin olvidarlas nunca… en el día de hoy, pongámonos en pie y pensemos en este nuevo año que entra; algunos lo viviremos completo y otros morirán antes del próximo fin de año.

Sea como sea, nuestra obligación como raza suprema, es cambiar todo lo malo, las injusticias y poner orden de una vez, en un mundo donde solo impera el caos, el poder y el dinero.

Para generar un cambio del tal calibre, primero debes de tener muy claro quién eres y dónde estás, por eso tantas veces he querido que entiendas, que formas parte de un todo. Que observes el cielo, ya que el universo está en ti, como tú estás en el universo, sois indivisibles y su poder corre por tus venas. ¿Cuál es ese poder?, pues es la capacidad de transformarlo todo, de usar la energía para cambiar lo que quieras, todo está en tus manos, en tu cabeza y en el corazón.

Si partimos desde este pensamiento, entenderás que no solo estás aquí para trabajar, hacer la comprar, la cama, barrer o tirar la basura, sino que estás llamado a realizar cosas impresionantes, es algo fantástico.- ¡Pero como voy hacer esas cosas! -, tranquil@, no todo se realiza en un momento, ten paciencia, todo lleva su tiempo, para poder abarcar tales proyectos.

En este principio de año, no te quedes solo con propósitos como dejar fumar, de hacer ejercicio o aprender otro idioma. Mira este potencial, dedica tiempo a explotarlo, a sacar el cosmos que vive en ti, y realizar cosas que dejen huellas en la historia, esos frutos de los que hablaba antes y que se están acumulando en este mismo momento, ¿lo ves?.

Tú tienes la llave para arreglar una parte de la sociedad, preparada para ti, solo tú lo sabes, yo no, hay algo más cerca o más lejos de donde te encuentras ahora mismo, que puedes empezar a cambiar, piénsalo verás cómo tengo razón.

Yo ahora, estoy con una protectora de animales, me acuerdo, en mi caso particular, antes de que se formara, que de los muchos gatos que había en una colonia abandonada cerca de mi casa, había un gato enfermo que veía que empeoraba, yo quería ayudarlo, pero ¿qué iba hacer?, ¿llevármelo?, ¡anda hombre!, me van a tomar por loco; tenía una lucha interna entre mi deseo y capacidad para cambiar las cosas, por el simple hecho de que nadie lo hacía, e iba a destacar entre mis vecinos… ¡qué estupidez!.

Pensé, si no me llevo esta noche al gatito, mejor dejo de pensar como lo hago y seré un hipócrita como los demás. Así que esa noche acompañado por Javi, entre la oscuridad de las sombras, buscamos al gatito, y lo encontramos en una pequeña pileta, al intentar cogerlo se escapó, pero cuál fue mi sorpresa, su hermanito estaba debajo, con los ojos pegados de la mucosidad, por eso no huyó, estaba en los huesos, a punto de morir, y me entró miedo no sé por qué; lo recogimos y lo transportamos a casa, al día siguiente lo llevamos al veterinario y después de muchos cuidados, preocupaciones y medicamentos, Luke salió adelante. Este gato es una prueba hecha carne, del cambio, de ese poder que tiene el universo de dar la vida, tanto es así, que no he conocido gato más cariñoso en mi vida.

Esto no se quedó aquí, creció, otro se unieron y hoy en día, después de mucha lucha, en ocho meses hemos salvado y dado en adopción más de treinta y seis gatitos, ¿ves?, la capacidad surge en mis propias manos y va creciendo, más y más. Cada vez los actos son más grandes y las consecuencias mejores, sin llegar a tener límite; si esto lo hacen unas pocas personas, imagínate lo que puede hacerse a nivel mundial.

Por eso sean animales, sean personas, niños, ancianos, resolución de conflictos, de medio ambiente, cambio de normas, de políticos, etc., es posible, ¡claro que es posible!. Ánimo tu puedes, busca esa parte que está destinada a ser mejorada por ti, equilibrada por tus manos, eleva tu potencial, tu energía, no estás sol@...

Tienes un gran reto ante ti, si crees en esto, si estás cansad@ de ver un mundo injusto, si te duelen las muertes de los inocentes, ¡muévete!, ponte en marcha, hoy día uno de enero, saca toda la rabia contenida, ese deseo de ayudar, de mejorar y empezar a rechazar los miedos de la gente cobarde y egoísta, que nadie te detenga, que nadie te frene en convertirte en una persona mejor. Tienes todo lo que te hace falta, ponte en pie, ¡corre!, sal fuera y vive la vida, pues cuanto más dones, más recibirás; no puedes ni imaginar lo generoso que es el universo con los que usan su poder para equilibrar las injusticias.

Vamos, aligera el paso y tu mente, verás que todo es posible, ahora podrás pasar página, ¡claro que sí!...

Mi gato Luke demuestra la posibilidad de cambiarlo todo