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domingo, 28 de mayo de 2017

La paz perfecta

“Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta.

Muchos artistas lo intentaron, el rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre una de ellas.

La primera era un lago muy tranquilo, este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban, sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas; todos los que miraron esta pintura pensaron que reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas, pero eran escabrosas y descubiertas, sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua, y es que todo esto no se revelaba para nada pacífico.

Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, él miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca.

En este arbusto se encontraba un nido, allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido...

Paz perfecta… ¿cuál crees que fue la pintura ganadora?.

El Rey escogió la segunda.”


¿Qué te ha parecido?, ¿estás de acuerdo con la decisión del rey?...

El verdadero significado de la paz es algo muy distinto de lo que a veces pensamos, paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor, la paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas, permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón.

Por eso aun inmersos en esta sociedad enferma y frenética, con tantos problemas y preocupaciones podemos llegar a encontrar el equilibrio, pues el verdadero daño no viene de afuera, sino de cómo te tomas los acontecimientos que pasan en tu vida. Hay una cosa que es clara, todos los malos pensamientos, iras, envidias, cabreos que uno tiene para con los demás, de forma justa e injusta, tengas o no razón, tienen un efecto rebote, y al final sin tú quererlo, te afectan a ti, tanto al cuerpo, como a la mente.

Es por ello, por lo que la reflexión es algo tan importante, debemos tener nuestros momentos, frenar nuestra actividad alocada, y dejar un instante reposar cuerpo y mente, y así poder desechar todo aquello que nos ha robado la paz. Esto que te digo es tan importante, como el comer, el dormir o el ir a trabajar, pues los agobios del día se acumulan en nuestro ser, y se forma una pelota que llega a explotar en forma de enfermedades, síndromes y depresiones, alterando nuestro equilibrio y afectando a nuestra vida y la de los demás de forma general.

La paz perfecta, no es como algunos creen, ir en una nube, como si estuvieras hasta arriba de drogas o alcanzar un nirvana a golpe de meditación, en la cual escapas de la realidad, donde ya nada te puede perturbar. No, no, te equivocas si piensas así, somos seres terrenales, con los pies anclados en el suelo por la gravedad y como tal, debemos enfrentarnos a los problemas, a las vicisitudes que nos pone la vida, pero nada de esto se opone a que entiendas este significado de la vida y seas capaz de integrar dentro de ti, lo que te gusta y lo que no te parece.

Rechazar fuera de tu ser toda violencia externa, toda maldad proveniente del exterior, sabiendo esquivar los dardos envenenados que muchas personas lanzan contra ti, pues estar en paz, tampoco significa ser tonto o estúpido y dejar que te pisoteen sin compasión.

Yo lo definiría como el talento de entender lo que realmente es importante, como en un arte marcial, una combinación de ataque y defensa perfecta, que no busca el enfrentamiento o el beneficio propio, sino solo la contemplación de la vida y el impulso hacia una existencia plena y justa con todos. No hay nada más valioso que la paz, ella es el punto de partida más básico para el progreso de la humanidad.

Por tanto, la paz en el mundo debe desarrollarse a partir de la paz interior de cada uno, pues no es solo la mera ausencia de violencia, la paz es, la manifestación de la compasión humana y la apreciación de la vida. 

Ojalá que tu vida llegue a ser como la del pájaro del cuadro, que refleja la paz perfecta en la tormenta, la seguridad dentro de la incertidumbre y puedas al fin cambiar tu forma de actuar en la vida, haciéndola más sencilla, en definitiva, aprender a amar…

8 comentarios:

  1. ¡Qué hermosura! ¡Que maravillosa sería la vida si todos aprendiéramos estas cosas tan fáciles de realizar! Por cierto, ya podían ser tan sabios los reyes reales (valga la redundancia) como los de los cuentos. Gracias. Un beso 😘

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    1. Es verdad, ¡qué curioso!. Gracias por comentar.

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  2. Completamente de acuerdo, en ello estoy. Bonita reflexión. Un saludo.

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