domingo, 2 de abril de 2017

Lo esencial es invisible para tus ojos

Es cierto que estamos hechos de materia, que vivimos en un mundo donde poseemos unos sentidos para poder distinguir las formas, los colores, los sabores, etc. Y que sin duda, lo tangible es por lo que nos podemos guiar, es nuestra vida, nuestro día a día, la materia, lo material, agregados de átomos que conforman los cuerpos, las formas y sus cualidades.

Por eso pertenecemos al planeta tierra, somos terrenales y como es natural nuestra sociedad se mueve en torno a esto, desde los antiguos trueques, hasta nuestras monedas, desde el agua que bebemos, hasta el abrigo con el que nos protegemos del frío… por tanto, es absurdo, querer separar estas cosas del ser humano, pues básicamente es lo que somos y las necesitamos.

Sin embargo, hay muchas cosas que a priori se escapan a lo material, como el pensamiento, las emociones, que aunque se pueda analizar, como una serie de compuestos químicos que reaccionan en nuestro cuerpo, parece que atraviesan la frontera de lo material, pues puede ser indetectable para nuestro sentidos, desde fuera. Nadie ha sido capaz todavía de situar físicamente la consciencia del ser humano en nuestro cerebro, la capacidad de imaginar, crear e inventar; volar mentalmente e incluso tener cualidades precognoscentes o presentimientos sobre cosas que pasarán más adelante (incluso a lo mejor, esto también pueden ser algo físico, como una habilidad no conocida por nosotros y desarrollada por pocos).

De todas maneras, no quiero referirme a esto precisamente, esta claro que todo es materia, energía y vibración en su estado más elemental; si nos fijamos en el cosmos, la mayoría de lo que hay en él, no podemos verlo, no sabemos si existe o no. Por eso, en su estudio aplicamos distintas longitudes de onda como los rayos x, gamma, infrarrojos, y de repente, empiezan a aparecer “cosas nuevas” en nuestro entorno, en el universo, que no éramos capaces de ver o conocer.

Así, dejando atrás este tema de la física en su cuestión más pura, en nuestra vida cotidiana también pasa lo mismo, ¡hay tantas cosas que se nos pasan por alto!, andamos siempre buscando el sentido de la vida, para ello, no dejamos de hacer tantas cosas diferentes, viajamos, compramos, trabajamos, queremos estar bien informados, siempre atentos a lo último que sale de no sé qué tema… buscando una felicidad utópica, como si eso nos fuera a dar la vida eterna… tanteamos, escudriñamos nuestra vida presente, cada día, pero no somos capaces de ver la realidad, es como si le pones a un ciego cualquier objeto que no pueda detectar, con alguno de sus otros sentidos, nunca sabrá que está ahí, y para él jamás existió.

Sabemos de sobra lo que es esencial a nuestras vidas, de una manera más material, como es alimentar a nuestro cuerpo, cubrir nuestro aseo, protegerlo de las inclemencias del tiempo y de las enfermedades, ya está. Luego viene la parte emocional, en donde lo esencial sería tener al menos algunas relaciones sociales y/o sexuales, un equilibrio anímico bueno y desarrollar ciertas capacidades intelectuales que nos aporten un cierto reto en nuestra vida.

Así a grandes rasgos esto sería lo esencial en el ser humano, está muy bien ¡y que difícil es conseguirlo a veces!, ¿verdad?. Pero el hombre siempre lo complica todo, constantemente a su máxima expresión, el agobio por saber que algún día se morirá, le hace montar una realidad ficticia, con normas y prejuicios, para... ¿despistar ese fatídico día, tal vez?. 

No siempre hay que estar aprovechando cada minuto de nuestro tiempo, vamos como máquinas por la vida y no lo somos, por eso es necesario, muchas veces pararse y no hacer nada, quedarse quieto para contemplar lo que es esencial en este mundo y que es invisible a nuestros ojos.

Hazte a la idea que el ser humano con su inteligencia, no está hecho para vivir esclavizado, tenemos planificado el día entero, pero el de mañana también, y ni siquiera sabemos si llegaremos a respirar la próxima jornada. Si eres capaz de entender esto, te darás cuenta, del disparate que estás haciendo con tu vida, la desperdicias a cada latido de tu corazón, a cada respiración o pestañeo de tus ojos.

Date cuenta de lo esencial, que no es ir como un burro cargado con la vida a todos lados, ¡eso no es vivir!, te pareces a los tres personajes del Mago de Oz, una máquina oxidada, cansada de tanto estrés y que anhela un corazón para sentir, un espantapájaros que no puede tomar las decisiones importantes de esta vida, porque carece de cerebro y un león cobarde, que desea tener la valentía para cambiar de vida, para dar un golpe en la mesa, y actuar como lo haría un verdadero adulto, ¿verdad?.

Y cuando tengas dudas de lo que es lo esencial, puedes recordar fácilmente, solo tienes que preguntarle a un niño, él te mostrará como en el principito, la verdadera realidad… Tú vives para amar, para ayudar, para disfrutar, consolar y mejorar tu entorno en general, ¡eso es lo esencial!, no lo olvides nunca, todo lo demás es una farsa, una burda mentira creada por los ricos y políticos, por esta sociedad superficial para manipularte. 

Pero has sido tan tont@, que te lo has creído, la tristeza y la desesperación han vuelto a aparecer, para borrar de tus ojos lo que realmente es esencial. Por eso, amig@ que nadie te engañe, toma siempre las riendas de tu vida y ten visible, lo que se te hace oculto cada día. Sonríe cada en cada momento, en cada lugar... siempre.

Este es el mayor secreto de la vida, según le decía el zorro al pequeño principito, solo con el corazón se puede ver lo esencial, y esto no es un simple cuento, es la maravillosa realidad, mira la belleza que hay en ella. Atrévete a entrar en lo velado, para descubrir la verdad, no tengas miedo, a veces para llegar a la luz y ser feliz, hay que arriesgar en la oscuridad…

AMA Y NO DEJES DE HACERLO NUNCA ...

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