miércoles, 18 de octubre de 2017

El día de la marmota

Son las cinco de la mañana, suena el despertador, ¿eh, qué pasa, qué es esto?, ¿dónde estoy?, ¿qué es la vida?... el mismo sonido estruendoso que tienen todos estos aparatos del infierno me perfora los oídos, extiendo la mano para apagarlo, a ver si con suerte lo hago a la primera, - a ver… ¿pero dónde está?... todas las mañanas igual -, al final pego tres manotazos más y deja de sonar… el silencio se hace otra vez en la habitación, y lo único que quiero es quedarme un rato más porque no he descansado una mierda... cuando no es la espalda, es el cuello, primero tenía calor y luego frío, desde luego parece que tengo la menopausia… pero si soy un tío joder, además tengo treinta y ocho años, todavía no me habría llegado… ¿pero qué estoy diciendo?.

Como se nota que aún no me he despertado del todo… me pongo sentado en la cama con los ojos cerrados, todavía calentitos, invitándome a la horizontalidad, ¡qué mal!... ya empiezo a recordar quién soy y cuál es mi destino en esta vida, que nada tiene que ver con la peli del superhéroe que vi ayer por la tele…

Me levanto a trompicones y a oscuras, para no despertar la bella personita que me ha deleitado con un concierto nocturno, creo que era la sonata de claro de luna, pero reversionado un poco… un poco mucho diría yo… no hay nada que hacer, ni tiritas mentoladas, ni fundas de silicona, empujones o demás “sutiles advertencias” de que ¡no puedo dormir!. Pero no pasa nada, no paaasa nada, esto forma parte del amor… en fin, me pego con el sinfonier como siempre, en el dedo chico claro está (me aguanto el gritito), esto una costumbre que tenemos este mueble y yo, él se pone delante de mí todas las mañanas y yo lo acaricio con mi dedito, es como una relación amor odio, pero vamos tirando.

Cierro la puerta del baño principal despacito y enciendo la luz, ¡flash!, voy poco a poco recuperando la vista, que yo creo, la verdad, que esto repetido cada día, no puede ser bueno para la salud, pues va quemando la retina lentamente; veo algo reflejado en el espejo, algo que se parece, se intuye una supuesta forma humana, y entonces al verme la cara, se me viene a la cabeza aquella película interpretada por Bill Murray, el día de la marmota, en donde un reportero queda atrapado en un bucle temporal, y siempre repite el mismo día en un pueblecito bastante empalagoso para él, condenado a vivir todos los días, la misma jornada.

Pues así me siento yo, una cárcel impuesta en donde después de cada paso que doy, se cuál va a ser el siguiente… me lavo la cara, me visto, salgo a oscuras otra vez al dormitorio (es curioso porque ya no me pego con el sinfonier, ¿se echará a un lado?, umm, no sé), salgo al pasillo, cierro la puerta, bajo las escaleras a oscuras, porque como encienda la luz, se despiertan los gatos que tengo en la habitación de arriba y empiezan a maullar… así que desciendo sin ver nada, jugándome la vida, como los especialistas del cine, hasta llegar a la entrada, paso a la cocina y me tomo el desayuno, que me lo han dejado preparado, (¡ooh!, también eso es amor), un zumito, un vaso de chocosoja y alguna galleta, mientras las ojeras me llegan al suelo… quiero empezar a pensar, pero aún no puedo, hay un vacío en mi cabeza demasiado grande, y es que es un crimen levantarse a las cinco de la madrugada.

Tomo la maleta y salgo al patio, mi perro me recibe contento, le acaricio la cabeza y me dirijo hacia la cancela, lo miro y le digo – tú sí que vives bien chaval, voy a ganar el sueldo para comprarte la comida -, y al cerrar la cancela, escucho la tumbona, me detengo, abro otra vez la cancela y me encuentro al perro tirado en la tumbona del patio patas arriba para seguir durmiendo, me mira con la lengua fuera y caída hacia un lado… ¡no tiene guasa el perro!, en fin, me voy que llego tarde.

Ese es el inicio de mi día a día, contado siempre con un poco de humor, porque sin él estamos perdidos, pero dejando al lado la parte cómica, si es verdad que así veo todo lo descrito, y pienso que toda esta rutina diaria en el pasar de los años, no es vivir la vida. Realmente estamos sumidos en esta esclavitud que nos aleja totalmente de lo esencial, durante tantas generaciones hemos asumido todo esto como lo que debe de ser, lo tenemos tan metido en el cerebro, que malgastamos cada latido en obligaciones, que no deberían serlas, o al menos, no como nos impone este sistema capitalista.

Y cada año que pasa, te vas hundiendo más y más, agachas la cabeza ya que no hay salida posible, todo sigue igual, año tras año la misma rutina - y da gracias de poder hacerla -, me dicen, ¿pero merece la pena una existencia así?. Nos ponen una ventana con la que nos distraemos, la televisión, la consola e internet en donde puedes vivir mil vidas ficticias… donde nos dan golosinas tecnológicas y una vez al año vacaciones para desconectar de todo.

Y ese todo induce al egoísmo, a ser esclavos, producir y producir, como hace una vaca para nosotros, que pena, tanta genialidad, tanto poder, encerrado en un sistema que te hace revivir lo mismo cada día y además, te convence de que debe ser así y tienes que estar content@... eso para el que puede, pues hay millones de personas y seres vivos que vivir en este eterno día es el peor de los infiernos.

Pero da igual, vivirás los años que sean, harás lo que te digan, pasarán los meses y sufrirás, protestarás con la boca cerrada, y seguirás reviviendo este día de la marmota , el mismo, hasta que tu cuerpo no pueda más… este es el justo castigo que te mereces, por haberte conformado así, cada vez que te levantas de la cama y no haces nada por cambiar el mundo… ya estás encerrado, el bucle se repite una y otra vez, ten por seguro que tú morirás en él.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Pena de muerte

Hablar de la condena a muerte es algo que en principio parece muy claro, solo trae consecuencias negativas y tampoco es que sirva de mucho, tan solo para apagar la sed venganza, de una justicia que no parece medir con equidad, sino más bien con odio justificado.

Pero fuera parte de los buenos propósitos, las palabras correctas y lo que se quiere escuchar… a veces pienso… dada la sociedad en la que vivimos, ¿no sería bastante lógico implantarla?. Es ya conocido, que los hombres actúan civilizadamente en una sociedad, porque hay unas normas que tienen que cumplir, y digo otra vez, tienen la obligación de acatar o de no violar, pues sino, el peso de la ley caerá sobre ellos.

Aquí en España tenemos un ejemplo bastante claro, los mismos jóvenes ingleses y alemanes que en sus países se comportan con una actitud correcta, cuando llegan a España de vacaciones, por ejemplo en Mallorca, se desmadran hasta el punto de poder perder la vida, y sin embargo, en su país no se portan así, ¿qué es lo que ocurre?, ¿por qué una misma persona puede proceder de dos maneras tan distintas?... está claro, las leyes, sus normas allí son más restrictivas y aquí en España, como ya sabemos, son menos exigentes y tampoco se hacen cumplir, por tanto desmadre total.

Así que, las leyes de un país, conforman el comportamiento de una sociedad…

Si entendemos que vas tan tranquilo por la calle y en un intento de robo, o simplemente los típicos niñatos que solo buscan peleas, te quitan la vida, entonces, ¿qué ocurre?, porque esos descerebrados te han privado de lo único que tenías, tu existencia… así, porque les ha dado la gana y han dejado una familia rota, un marido, una mujer, hijos, novi@, madre, padre, etc., porque les apetecía divertirse contigo. ¿Qué hacemos con estos delincuentes?, ¿les obligamos a que paguen una indemnización?, ¿los encarcelamos unos años?... ¿y eso realmente qué va a cambiar?, esto no te va devolver tu vida, con todos los años de buenas cosas que te quedaban por vivir.

La vida es maravillosa y frágil, y no se puede reparar de ninguna manera, ni con dinero, ni con nada material, ni siquiera el castigo de estos asesinos. Más de una vez, he escuchado que al menos aquí en España, robar y matar sale muy barato… ¿increíble, no?.

Si hubiera una norma, tanto de cadena perpetua, como de pena de muerte, seguro que muchos se lo pensarían más veces, antes de cometer tales actos, además, sinceramente, una persona que mata a otra, lo que se merece es que muera también, pues ha violado lo más esencial, lo más valioso que tenemos, ¿no crees?. Te aseguro que si en este país a todo el que se le descubriera robando, se le cortara la cabeza, como hicieron los franceses para devolver la justicia al pueblo hace unos siglos, muy pocos se atreverían a alargar su mano, pero claro, llegar a esto, - ¡hombre estamos en el siglo veintiuno, esas cosas quedan muy atrás! -, sí, pero la mentalidad del ser humano no ha cambiado, sigue siendo igual de malo o peor que entonces.

En la actualidad hay unos 58 países que tienen vigente la pena de muerte, y es verdad que si analizamos los resultados de esta ley, pues no parece que retenga mucho a los delincuentes, ni haya descendido el nivel de criminalidad. No solamente eso, sino que se incurren en delitos más graves, ya que se aprovecha dicha ley, para quitarse de en medio gente inocente e incómoda para cierto grupos poderosos y corruptos.



Así que, para un mundo patas arriba tan lleno de maldad, ni siquiera sirve el ojo por ojo y diente por diente, donde la justicia en su forma más severa, al igualarse al mal que combate, sigue perdiendo… sinceramente no encuentro un sistema ni radical, ni intermedio, válido para atajar el problema de raíz.

Particularmente, creo que la única forma, tiene que ver con la creación de normas y su justa ejecución (que realmente se ejecuten), una educación social nueva, para evitar la delincuencia. Por tanto, solo una actuación preventiva, es la que podría combatir la delincuencia en general, pues una vez que el mal se ha generado, ya no hay remedio para reponer las pérdidas ocasionadas, ya sean vidas o bienes materiales. 

Por eso acabo diciendo, que no estoy a favor de la pena de muerte, pues creo que ni es la solución, ni nos hace mejores, ni el hombre es capaz de controlar algo tan serio, sin cometer errores sin querer queriendo. Pero también es verdad, que como ser humano, me pongo en la piel de un familiar al que le han matado su ser más querido, que ya nunca volverá a ver jamás… y me vuelven a surgir las dudas sobre esta pena terminal…

miércoles, 4 de octubre de 2017

Infoxicación

No sé si habrás escuchado alguna vez esta palabreja, desde luego es un término muy interesante, que muchas personas desconocen. Si buscamos una explicación sencilla sobre qué es la infoxicación, deberíamos decir que es la sobrecarga de información o exceso de ella, provocada por la profusión de contenidos en internet y demás medios de comunicación.

En pocas generaciones se ha multiplicado exponencialmente la información que podemos obtener en un instante, es algo impresionante y aunque esto tenga su lado bueno, también tiene una serie de consecuencias bastante perjudiciales, es la que ha producido esta infoxicación, que podría decirse que es la enfermedad de la sociedad digital de principios del siglo veintiuno.

Entonces, esta intoxicación documental, genera contradicciones que pueden afectar la forma en que la información es entendida, la toma de decisiones, así como saturarnos hasta tal grado, que incide de manera negativa, en el rendimiento, bien sea en el ámbito laboral, en el académico o la parte social. La peor consecuencia es que nos paraliza y nos impide avanzar hacia los objetivos que nos hemos propuesto ya sean individuales o colectivos como organización, por mera saturación informativa, de la cual muchísima es falsa o no vale para nada.

Estamos todo el día enganchados a los móviles, cuando llegamos a casa usamos también la tablet, el ordenador, la consola, la televisión… todo está conectado a internet, un intercambio de datos cada vez más veloz. Las redes sociales, cantidad y cantidad de información, mucha de ella inútil, que empacha nuestro cerebro hasta el punto de generar estrés y ansiedad, por querer saberlo todo al momento, con distintas fuentes de noticias contradictorias, que no se saben bien de donde surgen y si están corroboradas correctamente.

Actualmente hay apenas unos mil cuatrocientos millones de aparatos cotidianos conectados a la red, pero en 2020 se espera que sean ya más de cuarenta mil millones; por eso, es comprensible que cualquier persona, en su vida profesional o no, no sea capaz, o no quiera, validar las fuentes de donde proviene esa información. Es algo lógico, si cuando buscamos cualquier cosa en Google nos encontramos con, por ejemplo, 560.000 resultados, ¿quién es capaz de leer más de 4 ó 5 páginas de esta?, ¿quién tiene el tiempo suficiente para comprobar si los datos son reales?, es más, ¿alguien ha comprobado que realmente haya 560.000 resultados?. Y ya, para rematar, ¿a alguien realmente le importa si en vez de 560.000 hay 520.000?...

Todo esto nos hace entrar en una “demencia”, en donde lo que parecía bueno para nuestro cerebro, se convierte en todo lo contrario, pues aparte de generar ansiedad, estrés y dispersión, la demencia digital es una condición que genera una disminución de nuestra capacidad mental; es como llenar una habitación de trastos inútiles, que dificultan el acceso a ella y dejan a la habitación inhabilitada para vivir de una manera cómoda y ordenada.

En este mundo de grandes tecnologías de hoy en día, nada es posible de obtener sin la pérdida de algo a cambio, es aquí donde se centra parte del debate, por eso, yo creo que todos hemos empezado a experimentar situaciones en la que no recordamos cómo llegar a un determinado lugar, los números telefónicos que antes dominábamos y otras actividades cotidianas, que hemos delegado en algún dispositivo electrónico… estamos desarrollando algunos síntomas de este padecimiento, que afecta a la atención y el desarrollo de la memoria, peor aún, está demostrado que este déficit en el desarrollo del cerebro es irreversible, pues todo organismo tiende a la mínima energía, ya que nuestra red neuronal es muy plástica y pronto se amolda a lo que hacemos o dejamos de hacer por rutina, con las secuelas pertinentes que pueden dejar, claro.

Todo esto que es muy serio, y es que llega a una última consecuencia, la gente poderosa, que domina esta información, juega con nosotros para controlarnos a base de censura, mentirnos y confundirnos diariamente con tanta información cruzada. Dejándonos atontados e indefensos, faltos de criterio para poder tener una opinión y actuar, para tomar cartas en el asunto, alzando la voz y denunciando todas las atrocidades, que los políticos, empresas y organizaciones de todo tipo, comenten cada día contra nosotros… como resultado, egoísmo, sufrimiento, muertes y más muertes, mientras nos siguen narcotizando, mientras ellos nos violan de forma consentida repetidamente.

Y es que en el culmen de la infoxicación, en la máxima demencia posible, es que tanta información nos ha deshumanizado por completo, sin sentimiento ninguno, mientras vemos por la tele como caen las bombas en un país, que muchos no saben ni donde se encuentra en el mapa. Somos capaces de ver la tragedia humana y seguir comiendo a la hora de cenar, no hay nada que nos pueda quitar el apetito, totalmente insensibilizados ante tantas injusticias… mientras no te toquen a ti, ¿verdad?. Algo que unido a esta creciente tecnología, nos ha arrancado nuestra naturaleza, las raíces de la tierra y sinceramente nos da igual lo que le pase al planeta y a tantos seres vivos, total… para el poco tiempo que vamos a estar aquí, ¿cierto?.

Por eso, ya es hora de despertar, de saber usar la cabeza, y desintoxicarnos de este veneno, ¡vomítalo!, deja de ser tan dependiente de las redes sociales, de no creerte lo primero que veas, de que seas capaz de entender la perdida de habilidades que has tenido en estos últimos años. Hace falta que tiremos del cable, que te produzcas tú mism@ un apagón digital, para inducirte un reseteo que te devuelva a la tierra, a la misma realidad que ha sido ocultada ante tus ojos y empieces a vivir de una vez de forma adulta y responsable.

La tecnología no es mala, claro que no, pero es aconsejable reducir la cantidad de horas frente al móvil, de televisión y otras drogas neuronales… coge un libro, date un paseo, haz deporte, conoce nuevos lugares, sociabilízate con personas que merezcan la pena de verdad, ayuda a los demás, conoce las cosas por ti mism@, se selectivo con la información, experimenta, grita y no dejes que nadie te pisotee más, que no te controlen y sigan haciendo de ti, una patética sombra, que a base de tragar tanta información adulterada y recreándote con tanto juguetito tecnológico, han hecho de ti un zombi incapaz de nada más.

Es tu vida, es tu salud, la tuya y la de los demás, el futuro de los jóvenes, de tus hijos… si sigues por ese camino acabarás mal, y en consecuencia todos acabaremos mal. ¡Reacciona!.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Lo que veo

Llega la noche, el manto oscuro cae, el verano se va acabando pero aún hace una temperatura agradable… hay una brisa suave, con matices y olores de espuma del mar. Me siento en mi tumbona que tengo en la terraza de arriba y luego me acuesto en ella, cierro los ojos y respiro profundamente, en cada aliento que suelto, mi cuerpo se relaja, mis oídos cansados de escuchar el estrés del día, también se calman y empiezo a oír los sonidos de la naturaleza, silencios y algunas aves que se acicalan junto a la ría.

Entonces abro los ojos, no veo nada, pero cuando pasan unos minutos empiezan a aparecer unos puntitos plateados, unos más grandes, otros más pequeños, algunos parpadean y varios están fijos en el cielo; conforme pasa el tiempo todo se llena de estrellas, y con ellas aparece un nuevo mundo, que es tan anciano como el propio universo. Cada una de estas, son las respuestas que el hombre se pregunta desde siempre, pero que ha olvidado hace ya tiempo…

¡Qué genialidad, qué maravilla!, entender lo que es realmente la vida, las soluciones están ahí, arriba colgadas, pero parece que ya nadie les echa cuenta. Navegar por el cosmos a gran velocidad, un pequeño planeta dentro del sistema solar, que a su vez está dentro de la vía láctea, que es nuestra galaxia, con millones de estrellas y planetas; junto a ella otras galaxias como la de Andrómeda y otras muchas más para formar cúmulos y si seguimos más allá, estas forman supercúmulos, como el de Virgo, donde estamos nosotros. Aún, más lejos, estas estructuras se siguen agrupando hasta formar una verdadera red de millones y millones de galaxias… ¡es impresionante!, ¿verdad?, cuánta vida habrá repartida por todo el universo.

Cierro los ojos y me imagino navegar por el espacio, asombrarme como en las fotos del telescopio Hubble, de los colores, brillos, nubes y formas que puedo llegar a visitar con la imaginación… entonces mi boca simula una sonrisa… y escucho la risa de un niño, que no solo está ahí arriba, pues en realidad nunca se marchó, él está en mi interior, aún vive conmigo.

La alegría me invade y vienen muchos recuerdos, siempre corriendo, saltando, preguntando sobre las cosas que veía… una chispa inagotable, que poseía el don del conocimiento verdadero. Sin normas, sin restricciones, solo las ganas de aprender y disfrutar, de compartir y ayudar, de ser vida y donársela a los demás…

Esto es todo lo que veo cuando me tumbo en una noche estrellada, vuelve a mí ese muchacho que un día fue expulsado para entrar en el mundo de los mayores, un lugar limitado, triste y rutinario… no quiero volver allí, no me gusta, prefiero seguir siendo pequeño, porque la vida tiene muchos colores y la verdad no se cubre con un velo de hipocresía y miedo a la realidad. Ese niño es tan grande como el universo, una fuente inagotable de sorpresas y aprendizajes, que cuelga de la inmensidad de las estrellas.

He comprendido que nunca tuvo que marcharse, no era necesario, por eso, ahora vuelvo poco a poco a recuperarlo, vuelvo a oír su risa y yo a su vez suelto una carcajada, pues el problema no es hacerse mayor, no hay nada de malo en eso, el inconveniente es olvidarse de quien es uno, pues primero fui niño y luego llegué a ser adulto, entonces lo esencial, la base nunca debe eliminarse, pues es nuestra infancia, la que determinará el camino de nuestra vida.

En el mundo de los adultos, me he ido endureciendo poco a poco, siempre quejándome, pues hay mucha maldad e injusticia, pero aunque esto sea así, a partir de ahora todo será diferente, pues es el crío que hay en mí, el que quiero que lleve mi vida, la sonrisa perdida, y que como un tonto dejé tirada. Escúchame bien, a partir de ahora mi afán, no será otro que reencontrarme con la alegría que habita dentro de mi cuerpo y que estaba enterrada; todo será diferente, porque tendré lo bueno de ser adulto y lo mejor de un niño.

Así recuperaré la paz perdida y podré seguir creciendo como persona, hasta el día en que me toque partir solo de la mano, junto a este muchacho, mientras bromeo con él y subo hacia las estrellas… 

Abro los ojos y me parece un pensamiento precioso, mientras me sigo adentrado en la noche y buscando nuevos destellos en mi vida, sin olvidar nunca, que el mayor regalo de mi vida, está ahora aquí, a mi lado, en la misma tumbona, pues su corazón late por mí y yo por el suyo… le tomo de la mano y siento que todo es genial, pues es el centro de mi galaxia, aquí seguiremos toda la noche sonriendo como niños, bajo los atentos ojos de las curiosas estrellas...

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Esperar

El hecho de que la vida esté en constante movimiento y el ser humano tenga el tiempo muy contado, sin saber con certeza cuánto exactamente, le hace vivir de una manera frenética, y muchas veces casi sin pensar en lo que está haciendo, si le conviene o si es positivo para él.

Y aunque yo siempre en esta vida invito a actuar de una forma activa y acuciante, debido a los cambios que debemos realizar para nuestro beneficio personal, la sociedad y el planeta que sufre en general, también es cierto, que no siempre tenemos que proceder de la misma manera, bien porque a veces no podemos o no sabemos por dónde tirar en una situación concreta.

Por eso, hay momentos en los que simplemente hay que relajarse y esperar, pues en ocasiones llegamos a un muro infranqueable que por mucho que lo intentemos, no nos va a dejar pasar, o después de haber hecho todo lo posible con un problema, no sabemos que podemos seguir haciendo para solventarlo. Esto produce un sufrimiento y una impotencia, que sinceramente no lleva a nada bueno y aunque la preocupación te está pisando los talones, no por eso, vas a llegar a resolver todo más rápido, es hora de aguardar un cambio de vientos que sean más favorables.

Entonces, como decía, en estas situaciones lo único que queda es sentarse y esperar… - ¿esperar? -, sí, - ¿cómo te puedes quedar quieto mientras una ola gigante avanza hacia a ti? -, ¿parece ilógico verdad?, pues cuando seas capaz de aquietar tu mente, tu cuerpo, relajarte y dejes el tiempo simplemente pasar, sin más propósito que el de agotar tu existencia si hiciera falta, sin miedo a nada, comprenderás que nuevas oportunidades volverán a surgir, inéditas respuestas saciarán tantas preguntas.

Todo esto es necesario porque no sabemos escuchar, no sabemos atender a lo esencial de las cosas, no vemos más allá de lo evidente y por supuesto no llegamos a entender en sí, nuestro significado como seres que existen. Siempre nos vamos a los extremos, complicamos las cosas más sencillas y pervertimos las preguntas más importantes, negando la realidad más lógica.

¿Sabes?, si miráramos más al cielo (y no me refiero a pensar en ningún dios precisamente), si aprendiéramos a focalizar la luz del sol, de la luna y el brillo de las estrellas en la oscuridad insondable de la noche… si fuéramos capaces de captar como un telescopio o un radar, todo lo que el universo nos transmite, aun sabiendo tan poco de él, te aseguro que seriamos mucho más sabios y reinaría en nosotros ese sentido común, que poco se encuentra ya entre los hombres; pues este entendimiento no tiene por qué radicar en su conocimiento científico, estoy hablando de algo distinto, de algo mucho más profundo, que todo ser vivo, por el hecho de estarlo, puede sentir esta conexión con el cosmos.

Porque cuando piensas con esta mentalidad, todo lo que ocurre en tu vida está por debajo, aunque no por eso deja de ser importante, con esto lo quiero decirte, es que la mitad de los problemas que tienes, en realidad son tonterías, banalidades y estupideces. De la otra mitad, más de un veinticinco por ciento tiene fácil solución y solo la última mitad de todo esto, se pueden considerar contrariedades dignas de prestarle atención.

¿Qué ocurre?, que si mezclas todo esto dicho anteriormente no puedes reaccionar, demasiado ruido en tu cabeza y para colmo, no paramos ni un momento con tanto estrés, vamos por la vida agobiados, pegando patadas y siendo esclavos de todo el que tiene dinero… qué absurdo, ¿te merece la pena?.

Ten siempre la cabeza en su sitio, que no significa hacer lo que hacen los demás, más bien es al contrario y cuando entiendas que formas parte del universo y este de ti, que sois la misma materia y que hasta tú finalidad es la misma; empezarás a ver la realidad, a desechar tantas tonterías de las que se rodea el ser humano, comenzarás a apreciar toda clase de vida, te sentirás más tranquil@ y más alegre. Las decisiones serán más fáciles de tomar, comprendiendo que no puedes cambiarlo todo, pero si puedes mejorarlo, iniciar una diferencia, para ordenar tu vida y la de los demás, aquellos que quieran escucharte y que sus vidas anden patas arriba.

Al igual que es una locura andar en una casa a oscuras y que no conoces, pues acabarás herido o muerto, si en tu vida se ha levantado una densa niebla, o una tiniebla escalofriante, amig@ lo mejor es que no te muevas, pues acabarás aún más perdido, espera… tranquilo… ¡no te muevas…ten paciencia!, espera… deja que se disipe la confusión, observa a tu alrededor, siente de una manera distinta, que te permita ver lo que era invisible y seguir tu camino tomando la decisión más acertada, aunque eso te tome un tiempo de tu vida, que te parezca desperdiciado. 

Todo esto y mucho más puedes llegar a alcanzar, por el mero hecho de saber esperar en ciertos momentos, algo tan complicado para el mundo actual y que se ha convertido en una necesidad básica, pues lo que te digo no es filosofar por filosofar, esto algo muy serio e importante, porque tu felicidad y la de los tuyos, depende de la capacidad que adquieras… para entender, que solo a veces cuando uno se detiene, es cuando realmente comienza a andar.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Hipersexualizados

Hace tiempo que vivimos en un mundo en donde el tema referente a la sexualidad y en concreto al sexo, está aumentando de una manera preocupante, hasta llegar a la perdida de nuestra propia imagen. Me explico, hemos pasado desde siglos posteriores hasta hace treinta años más o menos (y en los pueblo aun peor), en donde todo esto era algo tabú, una represión enorme por parte de las religiones y gobiernos, que fustigaban la mentalidad de las personas, con la culpabilidad del pecado y que prohibía la libertad para vivir la sexualidad de una manera abierta y sana para todos, rebajando a la mínima expresión algo tan importante y placentero como el sexo, enterrándolo en un agujero sucio, una herramienta únicamente válida para tener hijos, todo lo que se saliera de ahí, era malo y perjudicial, y por tanto había que perseguirlo. Esto generaba una serie de represiones, frustraciones y obsesiones en tantas personas, que muchos caían presos de un uso patológico de él, por culpa de tener que vivir a escondidas todas estas cosas.

De ahí, hemos ido avanzando, recuperando mucho terreno devastado por las iglesias, estados y religiones en general, hasta nuestra época actual, en donde en las naciones del primer mundo, cualquier persona puede disfrutar de la sexualidad, de la mejor manera que quiera, sin miedos, prohibición o rechazos, ya seas heterosexual, homosexual, transexual, etc.

Todo esto es genial, pues la sexualidad es algo muy importante en nuestras vidas, ya que abarca, yo diría, que todas las facetas del ser humano; disfrutar del sexo es algo realmente necesario e impresionante, que proporciona salud y una estabilidad mental equilibrada en las personas. 

Pero a medida que recorremos este camino y sobre todo con el crecimiento de la audiencia televisiva e internet y todas sus posibilidades (desde buscar amistades, ligues, amores o la simple visualización de pornografía), se está haciendo un mal uso y de manera exagerada de estos temas. Se focaliza y aísla el sexo, como algo que hay que tener presente las veinticuatro horas del día, por eso, la programación televisiva nos bombardea diariamente con programas y anuncios repletos de mensajes subliminales o directísimos sobre este; vamos, que hasta para venderte un detergente, te montan una escenita que nada tiene que ver con el producto, así supuestamente, este se vuelve más atractivo, queda retenido en nuestra mente y tiene más probabilidad de que lo compremos.

Yo creo que la figura de la mujer, está especialmente sobreexplotada, de tal manera, que pienso que llega a ser perjudicial para nosotros, pues la sexualidad es mucho más que el sexo, y cuando empezamos a ver a los demás solo como objetos de deseo, algo de usar y tirar, todo se banaliza y reducimos a un hombre o a una mujer a un juguete que no tiene sentimientos, o una historia maravillosa detrás.

Con esto no digo que el sexo tiene siempre que hacerse con amor (aunque yo lo prefiera), para nada, pero hay un paso muy grande de tener una libertad sexual, gran cantidad de información para disfrutarla y pasarla a nuestros jóvenes, a llegar distorsionar algo tan importante como la sexualidad, y al final reducirlo todo, dicho vulgarmente, a un polvete con alguien, de la que ni siquiera me acuerdo, ni donde la dejé. Si te das cuenta, llegamos a algo muy parecido, de lo que comentaba antes, desde siglos atrás, pues en muchas personas se generan estas obsesiones y patologías descontroladas, que llegan a dominar su vida, la única diferencia, es que antiguamente no había libertad (bueno no en todas las civilizaciones) y ahora sí.

Esto es algo que la OMS llama impulso sexual excesivo, un trastorno tan extendido hoy en día, que esta organización lo considera un problema grave de salud física y mental. 

Por eso debemos tener cuidado, porque sobre todo nuestros jóvenes están expuestos desde muy pequeños a una sobredosis de estímulos referentes al sexo, de una forma pobre en contenido y distorsionada, en tantas series de televisión que supuestamente no deberían ver, en anuncios que realmente muchas veces infringen los horarios infantiles, y existen ya ciertas generaciones, con una sucesión de jóvenes, que aunque disfrutan de la libertad de la democracia y toda la información disponible para gozar con su sexualidad, han puesto un listón muy alto, y lo han colocado en la cumbre de su realización diaria o del fin semana, hasta tal punto, que es en lo único en lo que piensan y llegan hasta automedicarse con fármacos, como la viagra, para durar más y quedar como unos auténticos “héroes” con sus parejas o amigos, teniendo en cuenta, que esto es muy peligroso, pues además lo mezclan con otras drogas.

Por eso, hay que cuidarse de todo este cocktail hipersexual que nos ofrecen, pues podemos acabar intoxicados de tanto cuerpo diez, como si una persona que está rellenita no pudiera disfrutar igualmente, o de tratar a los demás como meros instrumentos, sin pensar si puedes llegar a perpetrar un gran daño con tu comportamiento, pues cabe la posibilidad de hacer sentir de lo más miserable al otro con solo una mirada.

Por eso ábrete a tu sexualidad, experimenta y disfruta, alégrate y ríete mucho, goza de todo lo que te ofrece, pero cuidado, que no te coman el coco con tanta mierda envenenada y distorsionen la propia esencia del ser humano.

Está claro que en el término medio se encuentra el equilibrio, y ante todo es lo que debemos buscar en nuestras vidas y la de los jóvenes, para inculcarles que la sexualidad es más que el acto sexual, algo muy grande y muy bueno, pero que conlleva una responsabilidad, pues como todo en esta vida, se corre el peligro de perder completamente el sentido y el placer, de una de las cosas más grande que tiene la humanidad.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

El Islam II

Una vez introducido el tema de una manera rápida, de los inicios del Islam, con mi opinión incluida, habría que entrar más a fondo en materia, para intentar responder a la pregunta, ¿es realmente esta religión peligrosa?, ¿debemos temer algo de ella?. 

En primer lugar, para aclarar conceptos, no podemos confundir árabe (persona natural de la península arábiga, alrededores o de este origen) con musulmán (creyente del Islam), pues la identidad étnica no se puede confundir con su adscripción religiosa, tanto es así, que el ochenta por ciento de los musulmanes, no son árabes, y estos, existían antes de la fundación del Islam, de hecho habían reinos árabes cristianos y también judíos.

Por tanto, lo primero que tenemos que entender es esto, para no caer en una xenofobia hacia esta etnia, aparte de entender, que personas buenas y malas nos las vamos a encontrar en todos lados. Después de decir esto, me gustaría comentar mi experiencia con la lectura del Corán, y tengo que decir, que me ha parecido densa, no por contenido, sino más bien por lo enredoso que me resultó, ya que sus capítulos están desordenados.

Hay suras que hablan sobre problemas familiares, sobre Dios, la fe y así, un poco de todo, de hecho, dentro una sura (es como se le dice a cada capítulo), hay muchas aleyas (versículos), que pueden hablar de cosas muy diferentes, por eso a veces, me perdía rápidamente con facilidad. Por supuesto, no se debería entender un versículo a la ligera, sin saber en el contexto de la sura en la que está, pues si no, podemos tergiversar el mensaje.

Precisamente, esto es algo que ocurre entre muchos imanes y creyentes, que toman las suras o los versículos como más les interesa, y no estoy hablando solo de los radicales, he tomado diferentes predicaciones de imanes, y algunos es para llevarse las manos a la cabeza. Esta semana pasada, he subido ciertos videos sobre todo esto en mi perfil de Facebook, para complementarlo.

Porque uno de los problemas de los que adolece, es que el Islam no tiene una jerarquía eclesiástica, como estamos acostumbrados a ver en la iglesia católica, está Allah y los fieles, dentro de ellos hay una serie de personas que son estudiosos y tienen digamos, ese don para promulgar las palabras de Dios. Ellos tienen escuelas coránicas, cada una con sus particularidades y entendimientos diferentes sobre sus sagradas escrituras, pero poco más, el Corán es palabra de Dios y eso no se puede tocar bajo ningún concepto. Y no todos los imanes salen de estas escuelas, pueden ser nombrados por otros imanes, que consideren a otros preparados para predicar su palabra.

Por tanto, esta religión no puede evolucionar como lo hacen las demás (incluso la judía, que tiene tela también), no se puede adaptar a los tiempos modernos, y por si fuera poco, la ley islámica (la Sharia) se encarga de manera efectiva, de que esto sea así. Con una mentalidad tan cerrada, lo que se produce es un miedo atroz entre sus fieles y una obediencia acérrima a cada palabra del Corán y lo que sus imanes digan de ella; esto es algo muy muy peligroso, ¿os imagináis que la iglesia católica siguiera quemando a la gente hoy en día, por no aceptar el heliocentrismo?, pues algo parecido.

Están estancados, y no hay una cabeza visible que pueda dar un giro de renovación a esta religión, que tanta falta le hace.

Luego, hay muchos versículos que son violentos dentro del Corán, machistas, homofóbicos y de llegar a matar si fuese necesario, si, si, señores, esto está dentro de este magnífico libro, y aquí hay muchos imanes en occidente que dicen que no, ¡MENTIRA!, y cualquiera lo puede comprobar sin problemas, otra cosa, es que estos imanes que se han hecho a nuestra forma de vida, vean aquellos versículos como algo atrasado, de un pensamiento del año de Maricastaña y no los apliquen, pero que no os engañen amig@s. 

Os dejo algunos pocos ejemplos de los muchos que hay:

El Corán dice que, el testimonio de un hombre en un juicio equivale al de dos mujeres. (Cita: Al-Bacara 2:282).

Permite que los hombres golpeen a sus esposas si la mujer es rebelde. (Cita: Una-Nísa 4:34).

También está estipulado que los hombres poseen el derecho de utilizar el cuerpo de sus mujeres como una posesión, usándolo cómo y cuándo el hombre lo desee, y donde el consentimiento de la mujer no está sujeto a discusión. (Cita: Al-Bacara 2:223).

También es muy explícito en su condena de la homosexualidad. (Cita: (Al-A’raf, 7:80-81) y (An-Nisa', 4:16).

Por supuesto, la apostasía está penada (con la muerte,) bajo la ley islámica, según se indica en la Sura An-Nahl 16:106.

Justificación para matar al infiel y referenciando a la Yihad (Cita An Nisa 4:56-57, An Nisa 4:71, An Nisa 4:89, At Tauba 9:73, etc.).

Os invito a que los busquéis y los leáis, para que veáis que no miento, y no pongo las citas porque se alargaría demasiado el post. Pero esto es muy grave y nos quieren hacer ver lo que no es, nos venden una religión llena de paz, cuando es falso, ya que viola los derechos humanos. Es curioso, porque desde hace una semana que lleva la primera publicación del Islam en el blog y en las redes sociales, la gran mayoría estaban de acuerdo, pero los agregados a esta creencia e incluso a otra, me tachaban de islamófobo, tan solo por comentar lo que conlleva esta forma de vida; conclusión, si no eres religioso, no puedes hacer una crítica en contra de ellos, puedes poner a parir cualquier otra, pero ojo, no toques el Islam porque eres un islamófobo y no tienes razón. Yo no siento ningún odio frente al Islam, ni por los musulmanes, pero tengo muy claro lo que es, y mientras no cambie, cuanto más lejos mejor.

Uno de los temas más controvertidos es la Yihad, que significa esfuerzo y es considerada por algunos sunníes como el sexto pilar de Islam. Hay dos clases, La Yihad menor, que consiste en la defensa ante el ataque del enemigo y la Yihad mayor, que es la lucha en contra de nuestro ego, defectos y bajas pasiones. Así, la defensa del Islam, de los musulmanes o de sus países frente al enemigo externo, puede efectivamente adquirir el carácter de lucha militar o guerra santa, y así se halla en el Corán, donde se anima a combatir contra los infieles si el Islam resulta atacado.

Al final, todo depende de la lectura que se le quiera dar, el problema es que puede atribuírsele una justificación porque está escrito, este es el punto de la pregunta que hacía al principio… y no se puede cambiar ni modificar, tan solo interpretar. No encontrarás en los textos de la religión judía o cristiana, el poder pegar a una esposa, pero en el Islam sí, ¿comprendes el peligro que conlleva esta religión y su rechazo a su evolución?.

Por otro lado, está la Sharia que es la Ley Divina, en el sentido de que es la encarnación concreta de la voluntad divina que el hombre debería seguir, tanto en su vida privada, como en sociedad. En el Islam, Sharia constituye un sistema de deberes que son encargados a un musulmán en virtud de su creencia religiosa; siempre ejecutados por los takzir o jueces, a los que se les da el poder de dictar sentencia, siempre que se atengan a los principios del Corán y a la Sunna (la tradición).

¿Te imaginas que hoy en día un obispo te juzgue por querer divorciarte o por cambiarte de sexo?... entonces… la llevaríamos clara. Si te das cuenta, todo esto recuerda a tiempos, que occidente ya superó, con el poder feudal y eclesiástico, pero en el Islam… todo está como siempre, como hace siglos, en un mundo evolucionado donde no puede encajar.

No quiero extenderme mucho más, pero es que esto da para páginas y páginas, por eso, para terminar, podríamos también aclarar, que no es lo mismo yihadista que musulmán, que este tipo de terrorismo lo sufren por todo el mundo en su mayoría, musulmanes y árabes en las zonas de conflictos, a diferencia de americanos y europeos en sus ciudades. Que yo pienso que muchísimos musulmanes occidentalizados, tienen una visión más evolucionada del Islam y no son para nada peligrosos, pero de otros tantos no tengo ni idea, porque ellos mismos no quieren abrirse a la sociedad, por miedo o por prepotencia.

Me dejo en el aire muchas cosas, como la unión del Islam con la política de países árabes donde todo es una pesadilla, la explotación de la mujer desde niñas (vale menos que el hombre, tienen que ir tapadas, la ablación en ciertas zonas, aunque ellos lo niegan, desigualdad porque solo pueden tener un marido, las pueden golpear, la elección de su esposo, etc.), también el hecho de que otras religiones no pueden edificar iglesias como en Arabia Saudí, ni siquiera se puede sacar una biblia, pero ellos nos demandan estos derechos en occidente (hay que tener la cara muy dura). E incluso, la culpa de los países occidentales, entre ellos España, que les vendemos armas y que acaban en manos de Isis… estando prohibido, ya que se sabe que se están violando los derechos humanos entre otras cuestiones.

Si queréis la paz, la integración y nuestra confianza, es hora que empecéis a ganárosla de verdad, ¡os animo a eso!. Mientras que los musulmanes no tomen las riendas de su religión y rechacen la violencia de sus suras, hagan una crítica selectiva de sus versículos, condenen a los gobiernos que llevan hasta el extremo el Corán, denuncien los nidos de cultivo del radicalismo en muchas mezquitas, condene el abuso de los derechos humanos desde sus propias escrituras… habrá que desconfiar de esta religión, pues realmente esconde un peligro potencial enorme, pues cualquiera puede convertirse en un maltratador o asesino, y la mecha siempre seguirá encendida…


Esta foto muestra la senda de la convivencia y la unión que debería de ser...

miércoles, 30 de agosto de 2017

El Islam I

Después de tantos atentados yihadistas, tanta muerte y terror en Europa, se ha creado un miedo en torno al Islam, que ha provocado un rechazo, ¿bien infundado?... Lo cierto, es que los occidentales no conocemos esta religión, no hemos leído el Corán y muchos, ni siquiera sabemos diferenciar entre, por ejemplo, árabes y musulmanes. Hay cantidad de imanes y practicantes de esta religión, asentados aquí, en el viejo continente que aseguran, que el Islam no es violento y no tiene nada que ver con estos terroristas radicales, se quejan porque hay una creciente islamofobia en nuestras tierras, pero ¿esto es verdad?, para mí hay muchas cosas que no me cuadran, y por tanto, he querido informarme un poco, para poder expresar mi opinión de la manera más precisa y "neutral" que me sea posible.

Sinceramente, tengo que empezar diciendo que para mí las religiones son un nido de abusos, poder, sometimiento y manos manchadas de sangre, pues creer en un dios, no implica tener que escuchar a alguien, reunirse en una iglesia o mezquita, ya que creo, que esto debe ser algo interior y personal, todo lo que se sale de ahí, es corrupción y maldad; pero intentaré ser lo más ecuánime, a ver hasta dónde llega este artículo…

No voy a dar una clase sobre el Islam y tampoco en este post, voy a aportar los datos que he investigado, pues se haría demasiado largo y tedioso, pero cualquiera puede acceder a esta información, buscando un poco, para corroborar todo lo que comento. Os contaré las conclusiones que he ido sacando, pero entended que he divido en dos publicaciones este tema, por tanto este primero, es solo una introducción al tema.

El libro sagrado del Islam es el Corán, que significa en idioma árabe, la recitación, es el libro revelado al profeta Muhammad o Mahoma, por el Arcángel Gabriel de parte de Dios, aproximadamente en el año 620 de la era cristiana (ya empezamos con las visiones sobrenaturales que siempre tienen estos líderes). Este está apoyado en los siguientes libros, la Torá revelada al profeta Moisés (judíos), los Salmos revelados al rey David (judío también) y el Evangelio de la vida de Jesuscristo (Issah para los musulmanes).

Fijaos lo importante de lo que acabo de decir, resulta que Mahoma, fue un huérfano acogido por su abuelo y luego por su tío (un líder poderoso), pasando velozmente por su vida, en su juventud, hizo algunos viajes y conoció a un monje llamado Bahira, este le enseñó los textos sagrados, trabajó como mercader, se casó y a los cuarenta años de edad tuvo una serie de apariciones del arcángel Gabriel, que luego aparecerían en el libro sagrado. Entonces, una conclusión clara es que este hombre, tomó lo que le pareció de la religión judía y la cristiana, pues San Gabriel viene de los Judíos, que es el mismo arcángel que también habló a María en el cristianismo, ¡vaya, qué coincidencia!. 

Mahoma, así en un arranque de humildad, se autoproclamó el último profeta, intentó acercarse a los judíos (hay que tener valor) para ganarse su confianza y atraerlos, pero rápidamente fue rechazado como un loco y charlatán, luego intentó lo mismo con los cristianos, que también lo largaron rápido… entonces, una vez solo, decidió tomar como dije antes, lo que le valía de estas religiones, empezó a conseguir seguidores para fundar una nueva creencia, pues los árabes en aquella época era politeístas (adoraban a muchos dioses), y ahí vio una oportunidad de oro, reunirlos a todos bajo un solo dios, Allah; fue astutamente metiéndose primero, en los entresijos de la ciudad de Medina, donde las tensiones no eran tan grandes como en la Meca (casi impenetrable y demasiado peligroso), pasó el tiempo y seguía reclutando más adeptos y alianzas, hasta que asaltaron la Meca y después de muchas vicisitudes, Mahoma se consolida con el tiempo como el gran profeta.

Esto es contado así a grandes rasgos, pero si os dais cuenta, esto es más político y bélico que otra cosa, como pasó con la conquista de Israel por los hebreos o siglos más tarde, con la hegemonía del cristianismo en Europa; como siempre dios se disipa entre tanto belicismo.

Como ha pasado en otras religiones, vuelvo a destacar que este hombre fue muy hábil, hizo un coktail de creencias a su antojo y como le pareció, distorsionándolas para que sirvieran a sus propósitos. Porque cuando habla de Abraham, Isaac, Jacob, Jesucristo, etc., dice uno, - ¡anda cuantas similitudes!, pues no somos tan diferentes… -, claro muchach@, si este señor lo hizo adrede, sabía lo que hacía… ¡anda que!... 

Según el Corán, Jesús fue uno de los profetas más queridos por Dios y, a diferencia de lo que ocurre en el cristianismo, para los musulmanes no tiene carácter divino, confirma su nacimiento virginal, porque Dios purificó a su madre María. Los musulmanes creen que Jesús no fue crucificado y mucho menos que murió en la cruz; ese era el plan de los enemigos de Jesús el crucificarlo y matarlo, pero Dios lo salvó y lo elevó hacia Sí. La apariencia de Jesús fue colocada sobre otra persona, y los enemigos de Jesús prendieron a este hombre y lo crucificaron, pensando que era Jesús... ¡toma ya!, porque lo dice Mahoma.

Tanto es así, que el Islam afirma que todos los profetas han sido musulmanes y que ninguno de ellos afirmó que su religión haya sido el judaísmo o el cristianismo, por lo tanto, creen que Abraham no era judío ni cristiano,​ asimismo aseguran que Moisés y Jesús predicaron el Islam. Ellos no quieren cambiar, pero la historia del cristianismo y de judaísmo se la han cargado, y esto me parece muy peligroso, su lema, - aquí el que llevo razón soy yo -, ¡vaya tela!.


Hay que saber beber de la fuente de donde viene los acontecimientos, para saber por donde van los tiros, entonces, ¿qué religión es la verdadera, el judaísmo, el cristianismo o el Islam que es posterior a estas?. Bajo mi opinión, Mahoma no era más que otro de los muchos charlatanes oportunista que ha habido en la historia, con las manos manchadas de sangre, por supuesto.

Así que, sintiéndolo mucho, que no pongan a este hombre como de una persona santa, aunque yo no digo, que no comentara algunas cosas buenas, teniendo en cuenta que la mayoría de sus palabras estaban tomadas de otras religiones más antiguas que el Islam. 

Pero desde luego, he estado leyendo el Corán y me he quedado con la boca abierta de las muchas barbaridades que dice, y que tantas personas quieren como suavizar o distorsionar su claro significado. Mira que el Antiguo Testamento conformado por el Pentateuco, los libros históricos, sapienciales y los proféticos, hablan una serie de burradas de aquella época parecidas... pero querer conciliar esto con el mensaje de Jesús, formando un gazpacho imbebible, hace del Corán un libro sin sentido, que en una Sura te habla del amor de Dios, en otra de pegarle a las mujeres y en la siguiente te dice que hay que matar por defender el Islam. 

Son religiones problemáticas y retrógradas, en donde nadie se quiere meter por miedo, y hay que hablar con mucho cuidado, porque parece delito que alguien se pueda molestar, y tenga que asumir represalias; pero las cosas hay decirlas, explicarlas y si esto que comento, no agrada a ciertas personas, oye, es su problema, no voy a taparme la boca, al igual que no lo hacen ellas.

Por eso es importante saber todas estas cosas, comprender como fue la historia y si realmente el Islam es una religión tan peligrosa como dicen, ¿será así?... No todos los hombres que profesan una religión son malos, pero ¿cuál es la problemática que presenta el Islam, a diferencia de las demás?. 

No quiero destrozar esta religión, pero yo vivo en democracia, y no voy a permitir que se me mienta en toda la cara, simplemente hay que decir la verdad y luego ya se verá que hacemos. En la próxima publicación arrojaré más luz a esta pregunta (vamos, mi opinión), no te la pierdas, porque es interesantísimo e importante para saber hablar, defenderse y cómo actuar ante todo lo que está ocurriendo últimamente, somos adultos y esto no es para tomárselo en broma...

miércoles, 23 de agosto de 2017

Ciclos

En la vida, y para que nuestros quehaceres diarios sean más fáciles de repartir a lo largo de la jornada, hemos divido el tiempo, inventando los minutos, las horas, los días y los años. Pero la verdad es que solo es eso, una forma de medir algo “ficticio”, pues en verdad, en el universo no encontramos nada de esto, simplemente la vida surge, es constante en el tiempo existiendo, como un camino, hasta que llega a su final y se apaga; Es como una película, comienza, la ves, y acaba, avanza toda de corrido, sin pararse, sin distinguir entre el día y noche o las cuatro estaciones. 

Aunque también es verdad, que en esa linealidad, en esa constante fugaz en la que vivimos, aparte de la propia división rutinaria que montamos, existen como periodos limitados no por los minutos o los años, sino más bien, situaciones en nuestra vida, que van más allá de esa simple linealidad del tiempo.

Momentos y experiencias que pueden durar días o décadas y que marcan nuestra existencia, dándole un giro diferente a la vida, como un rayo de luz que refracta en el agua y desvía su haz en el camino. Es lo que yo denomino los ciclos de la vida, que en cada persona se dan de manera distinta, situaciones que emprendiste y que después de un tiempo, el que sea, o bien toca cerrarlas o se finalizan solas sin más remedio. 

Como por ejemplo la convivencia y muerte de un familiar, el inicio y fin de un trabajo, o de una relación, la participación en una organización o el simple cambio a la hora de ver la vida en general. Como decía, unos terminan solos y otros se cierran a la fuerza, con más o menos éxito, o con mejor o peor sabor de boca, todo dependiendo de lo hayas podido conseguir o no.

Sin excepción, todas las personas pasamos por estos ciclos, que van modificando nuestro comportamiento y la forma de ver las cosas, pero lo importante es saber advertir y aceptar cuando cerrar un ciclo de nuestra vida y abrir otro, dicho de diferente manera, saber pasar una página más en nuestra historia.

Y he aquí el problema con el que se encuentran muchas personas, algunas no quieren entender que un ciclo de su vida ha terminado y otro tiene que comenzar, por lo cual se resisten, bien por pena, por lástima o todo lo contrario, tal vez por orgullo. Otras están tan ciegas, que no ven que coexisten en una etapa ya pasada, y que el tiempo ya se les adelantó estando en otra fase distinta, pero no lo ven, e incluso unas terceras que quieren pasar los ciclos antes de tiempo, chocándose con una pared infranqueable.

Todas sienten que se encuentran atascadas, sin una solución o descanso, eso crea una frustración y un sufrimiento atroz en muchas personas, quizás porque no vamos navegando con el tiempo, a su ritmo, adaptándonos a sus fluctuaciones, a los nuevos retos que nos impone cada ciertos momentos; nos obstinamos en seguir una senda ya recorrida, para quizás terminar bien a nuestra manera… pero esa no es la forma de actuar del universo conocido.

Escúchame bien, hay que saber cuándo dejar ciertas etapas y comenzar otras, a lo mejor es verdad, que no llegaste a lograr tus metas, que todas las cosas no fueron como querías, pero debes darte cuenta, que si no pasas página, si no cierras ese ciclo de tu vida, sufrirás mucho e incluso entorpecerás el trabajo de otros, que se encuentran detrás de ti, para tomar el testigo y seguir donde tú lo dejaste.

Debes comprender que no eres un dios, que ni puedes con todo, ni vas a solucionar muchos problemas, porque somos imperfectos, hormiguitas, y que las cosas en esta vida normalmente no se consiguen de forma individual, sino colocando tu piedra en el muro y luego marcharte a un lugar diferente, para dejar otro que coloque la suya, y así… detrás y delante tuya, muchos harán lo mismo, formándose una cadena generacional que poco a poco va logrando ciertos objetivos; nunca con derrotismos, ni resignaciones sino con esperanza, humildad e ilusión.

Así que amig@ mí@, aprende a contar tus años, a saborear tus experiencias, empápate de ellas y cuando veas como la esquina de la hoja del libro se levanta, no tengas miedo a lo que pueda venir o lo que tengas que dejar en el camino, pasa página, otros continuarán lo que tú dejaste atrás y comenzarás nuevos retos desconocidos para ti. Esta es la sorpresa que te regala la vida, nuevas oportunidades... pero debes estar atent@, para discernir cuando llegó la hora de cerrar un ciclo nuevo de tu existencia.

Vive, cambia, lucha siempre, pero dejándote llevar en este río por el que navegamos todos, es cierto que no habrá siempre, sonrisas o diversiones, pues la vida es un conjunto de alegrías y desgracias, tanto propias, como ajenas… Nunca aprietes la mano, todo lo contrario, deja que el tiempo se lleve lo que es suyo, y tú limítate a actuar, mientras él te lo permita, luego se sabi@, retírate y continua con el fascinante viaje de tu vida.

Una cosa te aseguro… siempre hay fronteras nuevas, no importa la edad, insólitos horizontes por descubrir, cambios diferentes e inimaginables y nuevas personas a las que ayudar… tu existencia es maravillosa, déjate llevar de esta manera y lo comprobarás… ánimo, aún nos queda mucho por ver.

miércoles, 16 de agosto de 2017

El anillo del Rey

Una vez, un rey de un país no muy lejano reunió a los sabios de su corte y les dijo:

- He mandado a hacer un precioso anillo con un diamante, al mejor orfebre de la zona, quiero guardar oculto dentro del anillo, algunas palabras que puedan ayudarme en los momentos difíciles, un mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de ellos; pero tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa debajo del diamante de mi anillo -.

Todos aquellos que escucharon los deseos del rey eran grandes sabios, eruditos que podían haber escrito grandes tratados… pero, ¿pensar un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo de un diamante de un anillo?, es muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada que se ajustara a los deseos del poderoso monarca.

El rey tenía muy próximo a Él, un sirviente anciano muy querido, este hombre que había sido también servidor de su padre y lo había cuidado cuando su madre había muerto, era tratado como de la familia y gozaba del respeto de todos.

El rey, por esos motivos, también lo consultó. Y éste le dijo:

- No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje -.

- ¿Cómo lo sabes preguntó el rey? -.

- Durante mi larga vida en Palacio, me he encontrado con todo tipo de gente y en una oportunidad me encontré con un maestro. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio, cuando nos dejó, yo lo acompañé hasta la puerta para despedirlo y como gesto de agradecimiento me dio este mensaje -. 

En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje, lo dobló y se lo entregó al rey.

- Pero no lo leas -, dijo, - mantenlo guardado en el anillo, ábrelo solo cuando no encuentres salida en una situación -.

Ese momento no tardó en llegar, el país fue invadido y su reino se vio amenazado. Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían, se encontraba solo y los perseguidores eran numerosos; en un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa, y frente a él había un precipicio y un profundo valle.

Caer por él, sería fatal, no podía volver atrás, porque el enemigo le cerraba el camino, incluso podía escuchar el trote de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.

Fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento...

Simplemente decía, “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.

En ese momento fue consciente de lo que se cernía sobre Él... entonces, se produjo un gran silencio, los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino… pero lo cierto es que lo rodeó un inmenso sigilo, ya no se sentía el trotar de los caballos.

El rey se sintió profundamente agradecido al sirviente y al maestro desconocido, esas palabras habían resultado milagrosas… Dobló el papel, volvió a guardarlo en el anillo, reunió nuevamente a su ejército y reconquistó su reinado.

El día de la victoria, en la ciudad hubo una gran celebración con música y baile… y el rey se sentía muy orgulloso de sí mismo. En ese momento, nuevamente el anciano estaba a su lado y le dijo:

- Apreciado rey, ha llegado el momento de que leas nuevamente el mensaje del anillo -.

- ¿Qué quieres decir? -, preguntó el rey. - Ahora estoy viviendo una situación de euforia y alegría, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo -.

- Escucha -, dijo el anciano, - este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para momentos placenteros, no es solo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientas victorioso. No es solo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero -.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje... “ESTO TAMBIÉN PASARÁ”.

Y, nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje, lo malo era tan transitorio como lo bueno.

Entonces el anciano le dijo:

- Recuerda que todo pasa, ningún acontecimiento, ni ninguna emoción son permanentes, como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza, porque son la naturaleza misma de las cosas.”


Poco más se puede añadir a un relato así de impresionante, como el rey ante sus enemigos, el estrés diario, las preocupaciones, el trabajo, etc... se nos hace todo un mundo y perdemos la perspectiva. Ante el mensaje, el rey en una situación muy difícil se sumió en la desesperación, pero la conciencia de que esa emoción era pasajera le ayudó a dejarla pasar, a recuperar la calma mental; ese silencio que experimentó, es la claridad mental a pesar de lo difícil del momento, lo que le ayuda a superarlo, pues no sucumbe a la angustia (porque esta bloquea, impide actuar o nos hace reaccionar de forma instintiva, violenta e irracional).

También en la situación de euforia ante la victoria el Rey fue consciente de que la euforia pasaría y pudo disfrutar de la victoria con esa claridad mental, sin dejarse llevar por el ímpetu y la soberbia del momento.

Hay cosas que podemos cambiar, mejorar, podemos esforzarnos y avanzar, pero también hay veces en las que no conseguimos hacer nada porque no depende de nosotros; en la vida suceden fatalidades que no podemos modificar, aparecen frustraciones cuando las cosas no salen como nos gustaría… esto nos puede generar rabia, rencor, una tristeza profunda, bloquearnos… y para poder superarlo hemos de templar nuestras emociones y aceptar que hay cosas que no podemos cambiar de forma rápida; a partir de la aceptación, podremos recuperar la lucidez y serenidad para seguir avanzando.

Las sensaciones intensas como la rabia o la euforia nos hacen perder la objetividad por completo, de ahí la importancia de no encallarnos en las emociones y dejar que pasen, para poder analizar la situación presente y tomar decisiones desde la templanza.

El luchar contra lo que no nos gusta, quedarnos en el rencor y la rabia de que las cosas no sean como esperamos, nos hace más desgraciados, hemos de aceptar tanto lo malo que no podemos cambiar en ese momento, como lo bueno, pues al final todo pasará, y lo importante es disfrutar de la vida, haciendo el bien a la gente que te rodea y a ti mism@.